Fátima Hernández Canda, la joven que fue violada por su compañero de trabajo ha implorado justicia desde hace dos años ante las instituciones del Estado; sin embargo, el representante de la Fiscalía General de la República, Julio Montenegro, pareció en todo momento más bien su verdugo y un proyecto de sentencia que circula por la Corte Suprema de Justicia (CSJ) declara inocente a su victimario.
Los magistrados de la Sala Penal de la CSJ: Yadira Centeno, Juana Méndez, Armengol Cuadra, Antonio Alemán, Rafael Solís y Gabriel Rivera todavía le dan largas al asunto, esperan el mejor momento para fallar el caso en perjuicio de la víctima y a favor del victimario, algo que está muy de moda en ese máximo tribunal.
Hernández Canda, una joven de 22 años, deambulaba desde julio del 2009 por las diferentes instituciones del Estado, primero por la Fiscalía General de la República, donde le cerraron las puertas y luego por las distintas instancias del Poder Judicial, hasta llegar a la Corte Suprema por un recursos de casación, con el único objetivo de pedir justicia, algo que yo, como mujer, lo haría si fuese mi caso.
El dictamen médico forense dice que fue brutalmente violada sexualmente por su victimario, Farinton Reyes, algo que los magistrados de la Sala Penal de la CSJ pretenden obviar al reducir o declarar inocente a un violador.
Esteban Hernández, el padre de la víctima dijo que se tomará la justicia por sus propias manos. “Usted sabe, le pasan su salario en la Dirección de Migración y Extranjería, lo tienen en la celda que estaba Byron Jerez y ahora lo quieren declarar inocente, lo que esperan es que los nicaragüenses nos tomemos la justicia por nuestra cuenta”, afirmó indignado.
La Constitución Política de Nicaragua, que los magistrados sólo citan cuando les conviene, dice textualmente en el Arto. 160 que: “La administración de la justicia garantiza el principio de la legalidad; protege y tutela los derechos humanos mediante la aplicación de la ley en los asuntos o procesos de su competencia”. Lo cual solamente se cumple cuando hay de por medio intereses políticos o económicos.
Cabe señalar que Fátima, según documentación que se presentó pasó 40 días internada, en el hospital Lenín Fonseca. Yo no creo que ninguna mujer, en su sano juicio, quiera ser tratada de esa forma al tener una relación sexual, la verdad, es que la mayoría de administradores de justicia de este país dejan mucho que desear, hay una corrupción en valores y en el sentido de justicia.
Coincido con el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, Monseñor, Silvio Báez que dijo hace varios meses que en Nicaragua se mira «una sociedad en la que las instituciones están al servicio de unos pocos, en donde la corrupción y las ventas de conciencias están al orden del día, en donde ya no hay confianza frente a las instituciones que están al servicio de la colectividad”.
Hemos visto una joven desgastada por una huelga de hambre que le puede costar la vida, ante instancias que representan a vampiros que solamente (quieren) chuparle la sangre al pueblo hasta morir, que no procuran el mínimo beneficio para la población. Deseo de todo corazón y elevo mis plegarias para que ¡Dios bendiga a Nicaragua!
La autora es periodista
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