El púgil nicaragüense Román “Chocolatito” González debe resolver con contundencia al mexicano Omar Salado, su rival de este sábado en la Plaza de Toros de Quintana Roo, México.
González, el actual campeón minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), debe imponer su calidad ante Salado, ganar por demolición, como lo ha hecho ante buena parte de los rivales mexicanos que ha enfrentado a lo largo de su carrera.
Ayer, se anunció que Márquez rechazó a Osejo por considerarlo peligroso y porque no está en plenitud de condiciones para pelear este sábado en Quintana Roo. La pelea fue cancelada, no así la presentación de Osejo ante otro rival.
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A diferencia de su combate último ante el también mexicano Manuel “Chango” Vargas, a quien venció por decisión en 12 rounds, esta vez González desarrolló una mejor preparación para esta defensa.
Hace algunos días, González estuvo dos semanas en México, guanteando con un sólido peleador como el campeón azteca Edgard Sosa.
Y aunque no tenía que adaptarse a la altura, porque en Quintana Roo peleará a nivel del mar, el “Chocolatito” tomó el compromiso con más seriedad al viajar con una semana de anticipación para esta defensa.
El nicaragüense luce como amplio favorito. Su inmaculado récord de 28-0, con 23 nocauts, pesan mucho ante un rival como Salado con récord de 22-3-2, con 13 nocauts.
Pero no solo es el récord lo que pesa. Hay que destacar la calidad de González, quien pega de forma contundente con ambas manos, su ataque al cuerpo causa mucho daño y aunque tiene todavía que corregir algunos problemas con su defensa, su capacidad de ataque le permite triturar a cuanto rival le ponen enfrente.
Debido a esta enorme calidad, González ha sido colocado por los especialistas como el mejor peso minimosca del mundo, superando a rivales como Adrián Hernández, campeón minimosca del CMB; Ulises Solís (FIB), Ramón García (OMB), y otros excampeones como el boricua Iván Calderón, Omar Niño, Luis Lazarte, Gilberto Keeb Baas, por mencionar algunos.
Ciertamente, el favoritismo es tan grande para González, que la única intriga alrededor del combate es saber cómo ganará. Ojalá no ocurra algo extraño que ponga en peligro su reinado.
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