Las caretas de los dictadores

El politólogo francés Maurice Duverger describió con acierto al típico caudillo-dictador de América Latina: todos son cortados con la misma tijera y casi siempre terminan asesinados, exiliados, desprestigiados y muchas veces con pérdida del dinero robado.

Los caudillos dictadores son astutos y carismáticos, fomentan de manera enfermiza el culto de su personalidad narcisista porque su ego necesita que su imagen aparezca en todas partes y no toleran que nadie les haga sombra, practican el centralismo con apego obsesivo al poder, se cuidan mucho de conservar la lealtad de las fuerzas armadas, persiguen o cooptan a los disidentes mediante la opresión, el chantaje o el soborno con dinero, según el caso, y se enriquecen ilícitamente. Y usan mañosamente máscaras de diversos diseños y colores, que van de lo trágico a lo megalómano, hasta llegar a lo ridículo.

En América Latina, durante los siglos XIX y XX abundaron ejemplares de esa calaña. Trujillo, de República Dominicana, se consideraba todopoderoso y hacía que lo aclamaran con el eslogan “Dios en el cielo y Trujillo en la tierra”. Perón, de Argentina, llamaba “justicialismo” a su movimiento político (una versión criolla del fascismo italiano) y pretendía extenderlo a todo el subcontinente. El peronismo, asentado al principio en la base social de los “descamisados”, terminó al ser derrocado por el ejército con el pretexto del alto nivel de corrupción que imperaba a todos los niveles.

También en Argentina, Juan Manuel de Rosas obligaba que al final de todos los documentos oficiales se escribiera la muletilla: “guerra a muerte al unionismo, viva la santa Federación”. En Haití, Duvalier prefería que lo consideraran como un padre dedicado. Por eso se hacía llamar “Papa Doc” y su hijo era “Baby Doc”, sin perjuicio que las bandas oficialistas de los “Tonton Macoutes” (predecesoras de las turbas divinas del sandinismo) apalearan y mataran a los opositores.

En Brasil, el dictador Getulio Vargas se hacía llamar “padre de los pobres” y proclamó el “Nuevo Orden” que remodelaría al Estado. Y en Centroamérica, el general José Santos Zelaya en Nicaragua y Rufino Barrios en Guatemala, se disputaban el título de “reformadores” mientras recetaban cepo y cadenas a quienes se atrevían a desafiarlos. Por su parte Somoza García se jactaba de ser el “pacificador de Nicaragua”, después que mandó a asesinar al general Sandino y exiló a los disidentes. De todas esas cualidades caricaturescas y siniestras no escapó Augusto Pinochet, de Chile, quien sin embargo tuvo a su favor haber realizado el “milagro chileno” en la economía.

Al emerger el siglo XXI, los aspirantes a dictadores de nuevo cuño apartaron las revoluciones armadas y cuartelazos y optaron por llegar al poder sin disparar un tiro, aprovechándose de mecanismos de la democracia como las elecciones, para destruirla después de alcanzar la presidencia de la República. Nos referimos a los Chávez, Correa, Morales y Daniel Ortega, que constituyen la liga bolivariana subsidiada por el gobierno venezolano haciendo uso del petróleo que derrocha a manos llenas.

En Nicaragua el sector democrático perdió el tiempo en los 16 años que estuvo en el poder. En vez de refundar las instituciones entabló una “lucha interpartidaria” y un sector extremadamente ambicioso creyó que podía asegurar su vigencia aliándose con el orteguismo, en base de concederse mutuamente favores (amnistía para beneficio de uno y reelección del otro, repartirse y compartir cuotas de poder, etc.) y montando nuevas paralelas políticas.

Ahora la nueva careta de Daniel Ortega es un “socialismo del siglo XXI”, que no define porque no quiere enseñar sus cartas que asustarían a la ciudadanía. Pero la verdad es que se trata de un señuelo populista de clientelismo político para consolidarse en el poder.

Un giro brusco en el escenario venezolano pondría al descubierto toda la trama de la liga bolivariana, que cabalga en el lomo del petróleo venezolano. Pero de todas maneras las dictaduras de distintas caretas no caen por sí solas. Hay que hacerlas caer, para lo cual son indispensables la unidad y un buen liderazgo de la oposición, sólidos triunfos electorales y poderosas manifestaciones cívicas de la población democrática e inconforme.

COMENTARIOS

  1. nolberto gamezn
    Hace 15 años

    La primera vez que se agitaron las turbas divinas del sandinismo fue en el año 1979 un 19 de JUlio cuando escribieron la libertad de Nicaragua y derrotaron a la Dictadura militar somocista, comparar a los asesinos “Tonton Macoutes” del dictador Duvallier de Haiti es profundamente manipulador, los asesinos de duvalier son una replica de la GN de Somosa

  2. JOSE DAVID LAGUNA
    Hace 15 años

    Conozco muchos dominicanos, compañeros de trabajo, o vecinos,
    y cuando hablan de Trujillo, dicen que era un HDP, pero dicen que
    en esos tiempos, todo mundo andaba «derechito», cero criminali
    dad, les iba pesimo a los criminales.En Nicaragua les va bien, Orte
    ga hasta les da trabajo, un tubo, un mortero, y camisetas:Amo a
    Daniel.Y C$200 diario.En Chile y Peru, sino hubiera sido por Pino
    chet y Fugimori, seria una segunda Cuba,y estuvieran peor que
    Nicaragua:Solidaria, socialista,cristiana

  3. juan pueblo
    Hace 15 años

    si me gusta claro , especialmente el ultimo parrafo , seria necesario tambien repetir y repetir hasta el cansancio , en las calles , en letreros , en tv en radio , y mas en las conciencias de los nicaraguenses que la reeleccion es ilegal ,ademas del total atropello de la constitucion ,perder el miedo de todos los sectores y manifestarse , el tirano tiene miedo de la manifestacion de cualquier indole , un dia sin trabajo? un dia sin taxis , un dia sin transporte , un dia sin tel , un bloqueo etc

  4. Adolfo
    Hace 15 años

    El brillante editorialista de La Prensa,una vez más pone el dedo en la llaga. Es él un intelectual que domina la historia de manera extraordinaria. Creo que su aleccionadora presentación es un llamado a los miembros de la verdadera oposición del país, para que mediten sobre los errores pasados y no incurran de nuevo en los mismos. Debemos unirnos a fin de neutralizar la alianza «del sector ambicioso»con la dictadura y evitar el caos político,social y económico que a todos nos amenaza.

  5. CASTROS DICTADORES Y ASESINOS
    Hace 15 años

    A pesar de lo escrito en verdad, no se acepta que el mas decrepito de la izquierda y que FUSILO, mando a asesinar a los suyos de la revolucion para quedarse y entronizarse EL SOLO en el poder a un en contra de heroes de la revolucion cubana(camilo,ochoa,che,idem,) no se diga que llevo a la miseria humana a toda una sociedad por mas de 50 anos en una lucha que EL MISMO CASTRO ACEPTO COMO EQUIVOCADA, NO SE MENCIONE CASTRO EL DICTADOR.

  6. Pilar Fuerte
    Hace 15 años

    Excelente Editorial. Si los Gobiernos personalistas del pasado fueron nocivos para la institucionalidad de sus países, estaban a la altura de la sofisticacion de sus respectivos pueblos en esas épocas..
    La insidiosa cultura política aplicada por el Sandino-Marxismo en los 80, hoy disfrazada como «Socialismo del Siglo XXI» por el Orteguismo es aun mas peligrosa que lo que fueron los antiguos gobiernos caudillistas pues hoy lo que vemos es un personalismo anarquico,sin respeto Constitucional.

  7. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

     Gracias don Luis Sánchez Sancho, por su valioso y trascendente Editorial, La careta de los dictadores: La Seguridad, Estabilidad Económica, Política y Social, del Continente Americano en todos sus países, los altamente desarrollados; los desarrollados; en desarrollo y subdesarrollados, hemos estado amenazados, perturbados e involucrados en una serie de medidas propias del Marxismo-Leninismo, y el Castro Comunismo-Chavista, obsoleto y fracasado.

  8. Somos pueblo indefenso
    Hace 15 años

    Don Luis Sánchez su articulo esta muy bueno, pero muy bueno. No hay retasaos de veneno personales en su escrito y es que la pluma cuando es guiada por el odio nos pone ciego y nos aparta de la realidad en que vivimos. Yo diría que los 16 años de democracia entre comillas, fue de puro desgaste, corrupción y luchas por cuotas de poder. En ningún momento hubo un plan político ecuánime para educar a un pueblo, para que este defendiera la Democracia. Al pueblo no se le consulta se le impone.

  9. Juan PuebloBKCC
    Hace 15 años

    10/10: ¡Que el Dios Trinitario del Universo, Salve Nuestro Presente y Nuestro Futuro, por el bien de todo el Pueblo de Nicaragua, y todo el continente americano. ¡Basta Ya! ¡Actuemos Ya! ¡Mañana Será Muy Tarde!

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