El magistrado de facto, Rafael Solís Cerda, aceptó haber intervenido en la disputa por la propiedad donde hoy se ubica el proyecto hotelero Pelican Eyes Piedras y Olas (PEPO).
Solís confirmó su llamada a la juez quinto de distrito de Managua, Ligia Rivas Peña, para detener la entrega de propiedad a la familia Medina Sandino, quien había ganado el litigio de las tierras hasta en casación en la sala Civil de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Este conflicto se suma al escándalo del traspaso de PEPO a sociedades anónimas, mediante el cual, supuestamente han estafado a decenas de estadounidenses en una transacción que supera los 30 millones de dólares.
Iván Salazar, esposo de Silvania Medina Sandino, heredera de la propiedad donde está el Pelican Eyes, acusó a Solís de tener interés en las tierras pues asegura que el mismo funcionario le dijo que la propiedad era del interés del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
RAFAEL SOLÍS ORDENÓ DETENER ENTREGA DE PROPIEDAD
De acuerdo con Salazar, aún cuando ganaron el litigio por la propiedad en casación, al momento de la entrega, una llamada de Solís al jefe policial de Rivas, David Jarquín, revirtió el proceso. Acto seguido la juez Rivas revocó su misma sentencia, según el denunciante, pasando por alto la resolución de la CSJ a favor de Medina Sandino.
Solís aseguró que producto de quejas y un recurso de amparo de parte de gringos dueños del Pelican Eyes es que ellos ordenan revocar la disposición de la sentencia de casación.
Según Solís, el juicio que ganó Medina Sandino fue contra una hermana y por lo tanto, los inversionistas no tenían relación ni conocimiento del juicio. Afirmó que al respecto hay suficiente jurisprudencia y que quien no ha sido vencido en un proceso judicial no puede ser afectado.
“Cuando la juez se da cuenta, revocó la orden, pero no sólo ella, fue criterio unánime de la Corte que lo que viene a proteger es la seguridad jurídica y la inversión extranjera”, dijo Solís.
Salazar, por su lado, rechazó las aseveraciones del funcionario y consideró que al terminar el caso en casación es cosa juzgada y no puede ser revertida, ni siquiera por los magistrados. Según él, esa es la base del Estado de Derecho, pues de lo contrario nunca terminarían las disputas.
FUERTES CRÍTICAS A MAGISTRADO DE FACTO
El denunciante señala que el juicio que ganó su esposa, fue contra Dennis Ibarra, quien aparecía como dueño en el catastro. Salazar considera que las declaraciones de Solís buscan desvirtuar la realidad sobre las preciadas propiedades de San Juan del Sur.
“Las sentencias atañen a los terceros, le voy a dar una clase de Derecho a Payo Solís: la cosa juzgada es sagrada, si no, no existiera Estado de Derecho. Éste señor lo violenta, hace lo que quiere, se burla de todo mundo, siempre habla en nombre del Frente y todo es para él, se lo roba él”, dijo Salazar.
Solís defendió la legalidad de las propiedades de los dueños del Pelican Eyes, pues asegura que fueron compradas a beneficiarios de la reforma agraria y títulos urbanos en las inmediaciones de San Juan del Sur.
El funcionario dijo que la demanda de la familia Medina Sandino es porque eran dueños antes de 1979, pero que no tiene incidencia en un juicio actual, pues esas tierras fueron entregadas en la reforma agraria por el gobierno sandinista.
“De manera que el pleito anterior entre las dos dueñas de hace 20 años, no tenía ninguna incidencia, ni puede tener ningún efecto en los norteamericanos que, de buena fe, compraron a los beneficiarios urbanos y agrarios, eso es lo que dijo la CSJ”, dijo Solís.
Pero Salazar presentó a LA PRENSA una constancia de la Procuraduría General de la República ( PGR) del 10 de mayo del 2006, en la que certifica que la propiedad de Medina Sandino no fue confiscada. Es por ello que Salazar considera una falsedad que las propiedades hayan sido adquiridas de beneficiarios de la Reforma Agraria.
Por su lado, Chris Berry, quien fuera dueño de PEPO previo a la supuesta estafa a decenas de estadounidenses, aseguró vía correo electrónico que la propiedad fue adquirida de forma lícita y presentó una permuta de parte del Estado en la que Medina Sandino habría recibido por la propiedad donde está el Pelican, lo que hoy es Altos de Ticomo.
Pero Salazar aseguró que el documento enviado por Berry es falso porque la permuta fue por otra propiedad y no donde se construyó el Pelican. Así, presentó la permuta idéntica en casi todos los aspectos pero refiriéndose a números de asientos que no coinciden con los de PEPO.
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