Gloria Balladares, campesina sandinista de San José de Cusmapa, enseña los cerdos que ha criado con el programa Hambre Cero.   LA PRENSA/ G. MIRANDA

Vacas y cerdos para campesinas militantes

Andan sueltos por el patio. Al menor grito salen corriendo, huyendo despavoridos en todas las direcciones. Torpes se empujan y tropiezan entre ellos. Unos segundos después están revolcándose en el lodo. Por el de pintas blancas con negras, que se acaba de echar a la sombra y que aún es pichón, le dan 500 córdobas, y por los otros tres más pequeños, que son parte de la última camada, la dueña calcula que pueden pagar no menos de 300 córdobas por cada uno.

Por Amalia Morales

II y última parte

Andan sueltos por el patio. Al menor grito salen corriendo, huyendo despavoridos en todas las direcciones. Torpes se empujan y tropiezan entre ellos. Unos segundos después están revolcándose en el lodo. Por el de pintas blancas con negras, que se acaba de echar a la sombra y que aún es pichón, le dan 500 córdobas, y por los otros tres más pequeños, que son parte de la última camada, la dueña calcula que pueden pagar no menos de 300 córdobas por cada uno.

“Pero todavía no los quiero vender, quiero esperar a que estén más grandes”, dice Mirna González, de la comarca Cuajiniquil, en el municipio de Terrabona —a 105 kilómetros al norte de Managua—, beneficiaria del Bono Productivo Alimentario (PBA), que es parte del programa Hambre Cero del Gobierno.

González, de 52 años, militante sandinista, está contenta con su crianza. Es la tercera o cuarta que han procreado las chanchas y el varraco que compró con el dinero de la ternera, hija de la vaca que le dieron en concepto de bono, hace casi tres años, los del Ministerio Agropecuario Forestal (Magfor).

“Me salió enferma (la ternera), como constipada. El ombligo se le hundía y la vendí”, dice González, quien cuenta que recibió la vaca-bono en el 2008.

“Venía preñada, como de siete meses. Hermosísima me salió”, dice González, madre de cinco, y abuela de dos.

GANADO PARA ACABAR CON HAMBRE

El programa Hambre Cero como mejor se le conoce al Programa Productivo Alimentario (PPA), comenzó a implementarse en septiembre del 2007, varios meses después que asumiera el Gobierno el sandinista Daniel Ortega.

El Hambre Cero es el programa con el que la administración de Ortega pretende “erradicar el hambre, la desnutrición crónica, la pobreza extrema y el desempleo”, según recoge un informe elaborado por la embajada de los Países Bajos.

El programa se diseñó para beneficiar a 75,000 familias campesinas, inicialmente, luego se amplió a 80,000, y para el 2011, al concluir el período de Ortega, se beneficiaría a 100,000, a contrarreloj electoral.

El Hambre Cero nicaragüense es una versión del Hambre Cero que aplicó en Brasil, Lula, y que tan solo en cinco años (entre 2003 y 2008) sacó a 24 millones de personas del apellido de pobreza extrema, y redujo en un 25 por ciento la desnutrición infantil.

RUMIANTES EN EL PUEBLO MÁS ALTO

San José de Cusmapa, es un pueblo alto, pero silencioso. A medida que se avanza, el único rumor que se escucha sale de los pinares que al chocar con el viento suenan igual a la lluvia que es constante, sin trueno.

Una vez que se llega al pueblo, el único bullicio sale del edificio de la alcaldía. Parece el único sitio vivo del pueblo.

Con apariencia de escuela católica —un par de pabellones en forma de ele y una capilla o auditorio— la Alcaldía de San José de Cusmapa, se alza a 1,500 metros de altura.

“Desde aquí se ve Chinandega”, comenta un poblador, pero lo que se ve son montañas verdeoscuras, interminables.

Este último jueves de junio, el auditorio rebosa de público: maestros rurales y miembros de la Juventud Sandinista (JS).

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  • El Bono Productivo Alimentario (BPA), del programa Hambre Cero estima una inversión aproximada de 1,500 dólares. Sin embargo, en la práctica, son pocas las beneficiarias que reciben el bono completo.
En promedio cada beneficiaria recibe alrededor de 500 dólares.

Y en algunos casos, la que recibe gallinas, no recibe vacas, o recibe, además, ovejas pelibuey. O bien, recibe animales de crianza pero no materiales de construcción o semillas para hortalizas.

Para este programa el Gobierno ha estimado una inversión de 160 millones de dólares, para los cinco años de duración. Este programa se financia con fondos que provienen del alivio de la deuda, y no con fondos Alba como se ha dicho.

Aunque el bono se ha presentado como la panacea para la economía de muchas familias en el campo, en realidad ha significado un aumento del trabajo y la carga económica para las mujeres.

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María Justina García  sugiere cambios al gobierno. LA PRENSA/ G. MIRANDA

En la antesala de uno de los pabellones responden que el alcalde no está, que la vicealcaldesa tampoco, y los técnicos del Magfor, que se supone deberían atender hasta mediodía por lo menos, tienen cerradas otras de las puertas del edificio.

De los tres municipios del corredor seco de Madriz, San José de Cusmapa es el único que reporta avances con el programa Hambre Cero. De los otros, Las Sabanas y San Lucas, no hay datos, ni autoridades que hablen.

Dionisio López, encargado del gabinete de producción en San José de Cusmapa, es de los pocos que hablan y dice que en ese municipio 834 productores están recibiendo apoyo del gobierno y del FAO (Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) para la siembra.

Se estima que en San José de Cusmapa hay 510 beneficiarias del programa Hambre Cero.

Una de ellas es Gloria Balladares, 40 años, de la comunidad Los Llanitos, una comunidad indígena que está en las afueras de San José de Cusmapa.

Vaca, ovejas pelibuey, gallinas y semillas para hortalizas, son el bono que ha recibido Balladares, beneficiaria desde hace más de dos años.

Balladares, morena y flaca, habla rápido y alto como una muñeca de cuerda. Dice que nunca antes ningún gobierno se acordó de ellos como lo está haciendo este.

En estos días se abren zanjas para agua potable, es el proyecto que se ve avanzado.

Balladares, que se declara sandinista de toda la vida, dice que en su comunidad antes solo había agua de pozo y ahora hay pozos.

A Balladares le dieron cinco pelibueyes y se deshizo de ellas “por necias”. Ahora cría cerdos como lo hace Mirna González en Terrabona. Con la vaca hizo lo mismo porque le salió “forra”. Nunca parió. Pidió permiso a los técnicos y la convirtió en chanchos, que son más rentables.

Tanto Mirna en Terrabona, como Gloria en San José de Cusmapa, aseguran que el ingreso de los cerdos los han usado para necesidades varias: desde pagar gastos de salud y educación para sus hijos hasta el pago de servicios.

Según Balladares, en su comunidad, hay 55 mujeres inscritas en Hambre Cero, y tienen un ahorro de varios miles de córdobas.

CUESTIONAMIENTOS AL PROGRAMA BANDERA

En general, no es mucho lo que se sabe del programa Hambre Cero. El gobierno informa poco sobre su ejecución. Pero de lo que se sabe, Claudia García, investigadora del IEEPP (Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas), sitúa como un problema la subejecución presupuestaria. En el 2009 apenas se ejecutó la mitad de los fondos previstos.

La subejecución ha sido uno constante desde el comienzo.

San José de Cusmapa,  el único de los tres municipios secos de Madriz que reporta avances.

En términos micro, García dice que el bono demanda unas condiciones con el que las beneficiarias no pueden cumplir: tierra y conocimientos técnicos que no siempre tienen.

El IEEPP a través de grupos focales ha detectado que muchas de las beneficiarias, se han quejado de problemas puntuales: las vacas no venían preñadas, a pesar que firmaban documentos de que sí lo estaban; o no eran de la calidad que esperaban; o bien no sabían cómo lidiar con las ovejas pelibuey (con las que muy pocas mujeres han sabido lidiar).

“Se metían en los corrales de otros, todo se lo comían, por eso las vendí”, dice Mirna González de Terrabona.

Desde sus inicios, el programa ha sido cuestionado por sus criterios políticos: muchas de las beneficiadas se identifican con el partido de Gobierno.

Un informe evaluativo de la embajada de los Países Bajos, de 2007-2008, cuestionaba que el criterio político pesaba demasiado en la entrega del PBA valorado en 1,500 dólares.

García dice que no existe complementariedad con otros programas ligados a la nutrición y al rendimiento escolar, en el que deberían intervenir instituciones como el Ministerio de Salud (Minsa), y Ministerio de Educación (Mined).

La investigadora coincide con el informe del 2007-2008, en que aún pesan las connotaciones políticas en la designación del bono.

LA VACA Y EL CHANCHO AYUDAN, PERO NO SON LA SOLUCIÓN

Mirna González, militante del FSLN (Frente Sandinista de Liberación Nacional), dice que no solo a sandinistas le han dado el bono. “Aquí hay liberales también. La Licha es una, y Toño, el que vive allí detrás es liberal, y él dice que ni que le den más vacas va a cambiar. La Licha también, pero ya los hijos van pensando diferente”, explica González, quien cada 19 de Julio, tranca su casa y viaja a Managua a celebrar el 19 de julio.

“Por aquí más bien están beneficiando a liberales con ese bono”, dice María Justina García, de 43 años, líder del Chichicaste, comarca de San Lucas, Madriz.

García dice que en su comunidad la “situación es grave”. Se refiere a la falta de maíz y frijoles que hay por estos días.

Ella, que es madre de cinco y que se encarga de dos nietas, dice que del bono productivo solo han oído y visto pasa, pero a ellos nada. “Aquí desde la campaña lo prometieron”.

Más que la vaca y el chancho, García cree que sería más provechoso el dinero para sembrar. Hace unas semanas, en esa zona necesitaban insumos y semillas, pero a esa comunidad ninguna organización se apareció. Tampoco el Gobierno.

García, que es líder y se reparte las tareas del campo con su marido, solo alcanza a decir: “esto decepciona”.

LA PRENSA/ G. MIRANDA

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COMENTARIOS

  1. El Orteguista
    Hace 15 años

    Andan sueltos por el patio. Al menor grito salen corriendo, huyendo despavoridos en todas las direcciones. Torpes se empujan y tropiezan entre ellos. Unos segundos después están revolcándose en el lodo.
    Empece a leer esta nota y casi juraba que estaban refiriendose a Ortega con Aleman! Caramba; cuanta similitud!

  2. regina
    Hace 15 años

    asi avansa mi pais con gente pobre no de la bolsa si no de espiritu.

  3. somoteño
    Hace 15 años

    Que bien para esta pobre Gente, hay un lugar bien pobre y que esta apartado de la civilizacion que se llama EL TAMARINDO, en el municipio de somoto, es una comunidad agricola de gente buena pero on demasiada pobreza y por ende hambruna, periodistas visiten ese lugar y se daran cuenta, tambien estan las pintadas comarcquitas de 8 o 9 viviendas, nadie habla de estas comunidades

  4. Saúl González
    Hace 15 años

    La visión y diseño del programa no son malas, hace falta mejorarlo para promover la diversificación de la producción de alimentos, el acceso y disponibilidad en las familias, el problema es operativo, la calidad de los activos (vacas, cerdos, pelibuey) es mala, han beneficiado a familias por criterios políticos que no tienen capacidad de manejar el paquete, la asistencia técnica es insuficiente, no promueve un cambio previo en las familias que debería ser un objetivo transversal.

  5. roberto franklin
    Hace 15 años

    Sabiedolos crear son una solucion para todas las personas a las que les llegan estos buenos regalos

  6. Saúl González
    Hace 15 años

    Los problemas operativos son los responsables que el impacto sea limitado o nulo en terminos de mejorar la seguridad alimentaria de las familias participantes y la falta de integralidad del mismo. vacas encastadas en razas cebuinas que no producen leche, familias que no tienen acceso a tierra para establecer como mínimo una manzana de pasto, baja asistencia técnica, extrema pobreza de las familias, cuyas especies menores compiten con los alimentos que consumen, etc.

  7. Francisco
    Hace 15 años

    Esta bien la observación que hace el escritor de este articulo, pues que con este articulo la gente campesina y mas pobre se de cuenta que nada hace con ser partidarios de los Gobiernos corruptos ladrones y burgueses liberales, pues por eso mismo tienen que anexarse al Gobierno que les conviene y que ve por sus necesidades. Con los Gobiernos de Arnoldo y de Bolaños, cuando hicieron esto con los pobres? mas bien 16,000 vaquillas terminaron en sus haciendas en vez de beneficiar a los mas pobres

  8. Samuel
    Hace 15 años

    A la periodista de este articulo,le pregunto cual es la diferencia entre pobreza y extrema pobreza? Si Amalia alguna vez ha estado en la montana,en areas inospitas se habra dado cuenta que ahi la pobreza no tiene un biombo que las separen. La gente en el campo no tienen credo politico,tienen necesidades.La gente en el area rural es mas del 50% de la poblacion nacional y esta poblacion se inclinan al politico que les ayuda,no al que les promete.En el campo un chancho es un capital

  9. Juan Nicaragua
    Hace 15 años

    Eso es lo que quiere Daniel una dádiva y hacer a todos los nicas campesinos sin estudios para tenerlos sometidos y que nadie se levante en su contra por el desgobierno

  10. Solidario,Solicialista
    Hace 15 años

    estoy de acuerdo con el IEEPP, se supone segun los calculos de mentira del gobierno que al 2011 cada vaca iba a tener de promedio 4 a 5 terner@s y de 80 cerdos y no se cuantas gallinas mas en los 5 años, solo ellos se engañan por que seria bueno que se den una vuelta y se den cuenta a quienes les sobreviven las ultimas vaquitas y peor ahora que es manejado el programa por un guardia.

  11. juan P
    Hace 15 años

    Por lo menos estos sandino-Bolivarianos, apoyados por Chávez le dan a las campesinas pobres, aunque sean militantes, cuidan a su membresía, pero los Liberales se libreteaban las vaquillas del IDR y se las daba a los ricos de Rivas, de Chinandega, productores ricos Rancho Grande y Waslala. y ni se diga de la ayuda por dannificados, se convirtieron en bodegas en el mercado oriental donde todo lo vendían al por mayor y rematado, habia que reali$ar la ayuda. YA NO CONVIENE ACORDAR$E!!!!!!!

  12. encachimbado
    Hace 15 años

    jajaja, durante una decada no hicieron nada por los pobres, y ahora estan buscandole tres patas al gato. ahaa no me recordaba que bienen las elecciones y ustedes tienen que hacer su papel; de huy el servicio militar, la guerra, la soylamerica….. y puros cuentos de pancho tapa.

  13. carlos
    Hace 15 años

    es de esperarse que también haya un buen número de beneficiados pero no son todos a como pretende hacer creer este diario

  14. carlos
    Hace 15 años

    ¿Al fin en qué quedamos? las vacas y cerdos son o no son para militantes, porque eso dicen en el titular pero después dicen, que se repartieron entre campesinas pobres y muchas son militantes, se contradicen totalmente porque ni dicen la mayoría. En definitivas hay beneficiarias que son militantes y otras no, el programa es efectivo y son 80, 0000 las familias que han sido beneficiadas. De todas formas si la presencia de simpatizantes y militantes del FSLN, son mayoría es de esperarse que

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