Por Alina Lorío y Roberto Mora
CORRESPONSALES/NUEVA SEGOVIA Y ESTELÍ
La Policía Nacional continúa las investigaciones sobre el asesinato de la doctora Karen Tercero Moreno (34), ocurrido a eso de las 2:00 p.m., el jueves, en el lugar conocido como El Palmar en la comarca fronteriza de Teotecacinte, municipio de Jalapa.
Hasta ayer, el doctor Elí Matute, esposo de Tercero, aún se encontraba retenido por la Policía para efectos de las investigaciones del caso.
“Todo parece indicar que estamos frente a un caso de sicarismo”, dijo el comisionado Pablo Ardón, relacionista público de la Policía de Nueva Segovia, al referirse al asesinato cometido por dos hombres a bordo de una motocicleta.
Los asesinos interceptaron el carro en el que viajaba la doctora Tercero y le dispararon; uno de los balazos impactó en la cabeza de la víctima.
AUTORIDADES NO TIENEN NADA CLARO
Ardón insistió en que la Policía aún no tiene nada claro en el caso, y que en la zona se moviliza el jefe departamental de Investigaciones Criminales, comisionado Nixon Morán, a cargo de un grupo de investigadores en busca de los elementos necesarios para determinar las causas y culpables de este crimen.
Un elemento que apenas suma en las investigaciones policiales, es haber ubicado una moto abandonada en un camino hacia el poblado de Trojes, Honduras, a pocos kilómetros de la frontera con Nicaragua y también del lugar donde ocurrió el asesinato.
POLICÍA REVELA QUE MARIDO MALTRATABA A LA VÍCTIMA
El comisionado Ardón señaló que en los expedientes de la Comisaría de la Mujer de la Policía de Ocotal, consta que la doctora Tercero había interpuesto dos denuncias en contra de su marido, el doctor Elí Matute, por el delito de violencia intrafamiliar.
Detalló que una de las denuncias fue en el 2009 y la otra en el 2010. “Ambas fueron trabajadas, pero ella abandonaba las causas no asistiendo a las citas correspondientes”, dijo Ardón.
El cuerpo de la doctora Tercero fue llevado a su ciudad natal, Estelí, donde es velada desde ayer, mientras sus familiares y amigos exigían justicia y relataban el calvario que sufrió con la violencia intrafamiliar de parte de su marido.
Una enorme depresión sufría la ginecobstetra, quien manifestaba una y otra vez a sus familiares y vecinos que recibía amenazas de muerte, por lo que últimamente no comía, ni dormía y tampoco salía a la calle.
Norlan Tercero, hermano de la víctima, relató que él viajó desde Costa Rica para visitarla en Jalapa con el fin de persuadirla para que se fuera con él al país vecino, porque ella misma afirmaba que corría peligro.
“En el momento que estuve en su casa recibió dos llamadas y llegó una persona a buscar a la doctora para que abriera (la puerta de su casa) y andaba con la gorra hacia abajo, solo vi que andaba con una camisa celeste”, expresó Norlan, quien agregó que su hermana no recibió al extraño a quien le dijo que se fuera porque no lo iba a recibir.
Así mismo, Norlan mencionó que la casa de la doctora tenía alarmas por todas partes y vivía como en un especie de búnker y no quería salir a ningún lado.
FAMILIAR CONTRADICE VERSIÓN POLICIAL
Navid Alejandra Moreno Tercero, prima de la víctima, dijo que la doctora Tercero no estaba atendiendo a ningún paciente por el mismo temor que le infundían las amenazas de muerte, por lo que descarta la versión oficial que indica que ella salió para atender a un paciente en Teotecacinte.
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