Ayuno y oración por Nicaragua

Haciendo honor a su reconocido liderazgo espiritual y moral en la sociedad nicaragüense, los obispos de la Iglesia católica convocaron a una jornada de ayuno y oración por Nicaragua que se realizó ayer en todo el país.

Esta convocatoria ha sido muy importante, porque los ciudadanos nicaragüenses se acercan al momento en el cual tendrán que enfrentar, otra vez, el desafío de votar por la libertad y la democracia o someterse al caudillismo y la dictadura, pero no hay seguridad ni confianza en que las elecciones del 6 de noviembre serán libres y limpias y que la voluntad popular expresada mediante el sufragio, será respetada.

La inseguridad e incertidumbre creadas por el gobierno autoritario de Daniel Ortega, que viola la Constitución, falsifica las leyes y desvirtúa las instituciones a fin de imponer su reelección presidencial y perennizarse en el poder, es agravada por el vacío de liderazgo y de capacidad de respuesta de los partidos políticos. Y además por la impotencia de la sociedad civil, que lucha por salvar las instituciones democráticas y reivindicar el mecanismo del voto como el medio cívico excelente para resolver los problemas políticos nacionales y cambiar a los titulares del poder, pero sus esfuerzos resultan infructuosos ante la claudicación de los partidos políticos, las arbitrariedades del Gobierno y la pasividad de la población.

La población nicaragüense se encuentra en la actualidad, lamentablemente, en un estado de desolación y pesimismo. Para muchas personas, la consolidación del autoritarismo gubernamental y el establecimiento de una nueva dictadura que podría prolongarse por largo tiempo en el futuro, son un mal terrible pero inevitable.

Es cierto que la mayoría de los nicaragüenses tiene vocación democrática y quiere vivir en libertad, como lo ha demostrado reiteradamente en las urnas electorales desde 1990 hasta ahora. Pero falta conducción política democrática. De allí que adquiera una inmensa significación el liderazgo religioso, espiritual y moral de la Iglesia católica de Nicaragua, que siempre está al lado de su pueblo y clama al cielo por justicia, paz, democracia, libertad y progreso.

Como dicen los obispos, la Iglesia católica no sustituye ni pretende sustituir a los partidos políticos ni a la sociedad civil. La Iglesia actúa por los medios propios de su naturaleza religiosa, para animar al pueblo a reforzar su fe, a tener esperanza, a elegir con conciencia y responsabilidad lo que más le conviene a Nicaragua y a cada nicaragüense en particular. Es decir, a votar por los valores de la justicia, la libertad, la democracia y la paz que otra vez están gravemente amenazadas y en la crucial cita electoral del 6 de noviembre podrían ser recuperados o perdidos por largo tiempo.

En este sentido ha sido muy claro lo dicho por el obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano, el jueves pasado, en víspera de la jornada nacional de ayuno y oración por Nicaragua: “Ayunaremos para pedir al Señor sabiduría, para saber a quién escoger en estas elecciones y buscar el bien para el futuro de Nicaragua”. Y explicó el obispo granadino que según las enseñanzas de la Biblia “hay ciertos demonios que solamente salen con el ayuno y la oración y ciertos males que solo se vencen con ayuno y oración”.

En ese mismo orden, el obispo de Chontales, monseñor René Sándigo, expresó que “recurrimos al ayuno para que nuestros fieles fortalezcan su fe, reciban de Dios sabiduría para discernir el camino correcto de cada persona y la sociedad”. Y agregó el prelado chontaleño que “al entrar pronto en una campaña electoral presidencial es necesario detenerse un poco, ofrecer sacrificios a Dios, como el ayuno, y fortalecerse en ese ámbito de la luz para poder saber qué es lo que realmente el país está necesitando”.

Los nicaragüenses saben muy bien cuáles son los males que es necesario vencer y quiénes son los demonios a los que hay que sacar del poder. Y depende de la voluntad de cada ciudadano vencerlos y sacarlos, espiritualmente mediante el ayuno y la oración que fortalecen la confianza y la fe, y prácticamente acudiendo a votar por quienes “buscan el bien para el futuro de Nicaragua” y en contra de aquellos que solo le procuran el mal.

Está visto que los obispos tienen una gran fe y mucha confianza en la sensatez y la sabiduría de su pueblo. Y este tiene la obligación de honrar esa confianza, haciendo uso de su voto de manera útil y correcta en la justa electoral del 6 de noviembre.

Editorial Opinión ayuno Iglesia Nicaragua oración archivo

COMENTARIOS

  1. JUVENTUD REPUBLICANA.
    Hace 15 años

    Si las elecciones del proximo NOV, no son justas,limpias y libres, entonces no hay mas que limpiarlas,liberarlas y hacer que se respete el voto ciudadano por la razon o la fuerza ,EL PUEBLO ES EL GARANTE DELA DEMOCRACIA REPUBLICANA.

  2. martha espinoza
    Hace 15 años

    esos ayunos los deberían hacer siempre, pero para todas las cadenas y ligaduras que vienen cargando durante siglos esos administradores del vaticano, como son .. la pedofilia la brujería idolatría la mentira con la que tienen engañado al pueblo católico. Pueblo católico le insto ayunar para poder ver verdaderamente la luz de Jesús y escudriñen las escritura que allí esta la verdad para todo el que crea en Jesucristo

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