Recuperar la confianza y afianzar la relación cuando hubo una infidelidad en la pareja, puede lograrse. LA PRENSA/AGENCIAS

¿Perdonas y olvidas?

Ninguno de nosotros quiere ser traicionado, menos de parte de una persona a quien le entregamos toda nuestra confianza, lealtad y amor.

Por Keylla Ballesteros   

Ninguno de nosotros quiere ser traicionado, menos de parte de una persona a quien le entregamos toda nuestra confianza, lealtad y amor.   
   
Y aunque existen distintas maneras de sentirnos engañados, si a relaciones de pareja se refiere, la infidelidad es una de las máximas expresiones de traición. “La infidelidad es la acción en la que una de las partes rompe el compromiso de exclusividad sexual, que puede o no incluir acción coital o no”, afirma la psicóloga Dinorah Medrano.   

Esto significa que culturalmente relacionamos dicha acción cuando nuestra pareja tiene algún contacto sexual con alguien más, tanto en una relación de noviazgo como de matrimonio. Pero, ¿cuáles son las causas que obligan a nuestra pareja a irse por el camino del engaño?   

¿Presión o falta de atención?   

La especialista señala que la causa común —tanto del hombre como de la mujer— es salir de la rutina. “Ambos tienden a ser infieles porque su relación ha caído en la monotonía, es decir, que ninguno de los dos está en la misma sintonía”.   

Ahora, si nos referimos solamente al sexo masculino, ellos son infieles por la presión social. “Aunque no es justificable, ante la sociedad los hombres siempre deben estar dispuestos a la acción sexual y no se les está permitido decir que NO; es la naturaleza social, no fisiológica”, señala Medrano.   

También está el elemento de la emoción, el riesgo y la aventura. “Para muchos es verdaderamente excitante la sensación de peligro. Ellos —al ser infieles— sienten placer, una gran satisfacción y a la vez una necesidad y deseo masculino de imponerse como el sexo fuerte”, agrega.   

En cambio, la mujer es infiel principalmente por la carencia de atención, cariño, comprensión, aunque en algunos casos influye el elemento económico, es decir, que muchas son infieles porque es la forma en que pueden salir sin gastar, y aunque no significa que todas lo hagan, es un factor consecuente.   

Toda causa tiene un efecto   

Es importante destacar que aunque una infidelidad como tal puede resultar inofensiva, el problema es cuando esta se descubre. Es entonces cuando surgen las consecuencias que debilitan la relación, y más aún cuando hay hijos de por medio.   

De acuerdo con la experta, uno de los principales efectos de este tipo de traición es la pérdida entera de la confianza. “En nuestra cultura machista ocurre que cuando él fue infiel —por lo general— se acepta, no obstante, cuando es ella quien la ejecuta es juzgada. Esto se debe a que está establecido que las mujeres debemos ser abnegadas y sufridas, y si empezamos a buscar un poco de satisfacción por otro lado, está mal visto”, afirma.   

¿No me ama?   

Siempre relacionamos la infidelidad con la falta de amor de esa persona hacia nosotros, sin embargo, la especialista afirma que no siempre es así. “Él te puede amar, pero necesita algo diferente en ese momento”.   

Por otro lado, no significa que la mujer tenga la culpa de la traición de su pareja o viceversa, sino más bien está relacionado a la falta de comunicación.   
      
“Es una responsabilidad de dos. Por lo tanto, es muy importante decirle a tu pareja lo que quieres o no, hablando desde el punto de vista sexual, con el objetivo que no salga a la calle a buscar lo que puede tener en su casa”, dice Medrano.   

El amor va más allá, y aunque es muy difícil asimilar una situación de deslealtad, debemos tener claro que ese sentimiento puede servirnos para encontrar la salida y solución al conflicto.   

¿Una relación más fuerte?   

Es cierto que para la mayoría de nosotros perdonar y olvidar una infidelidad es muy difícil porque puede ser una situación desgastante emocionalmente, no obstante, la especialista dice que “querer es poder”, y siempre vale la pena intentarlo de nuevo para que la relación salga a flote, siempre y cuando sea la primera vez que detectes la infidelidad, o por lo menos la primera que tes cuenta, ya que cuando es una acción periódica y no existe el diálogo es mejor ponerle fin.   

“Una infidelidad es un momento transitorio en la vida de la pareja que puede arreglarse si hay una verdadera comunicación y se busca ayuda profesional, sin embargo, cuando esta no existe puede no tener remedio”, dice.   

En fin, lo que se buscará es volver a solidificar y reinventarse como personas y compañeros de vida. “Identificar los puntos débiles de ambos, resolver los conflictos existentes y reconstruir el compromiso llegando a un acuerdo en común, es lo más idóneo si se quiere fortalecer la relación y darse una segunda oportunidad para ser felices”, finaliza.

Perdonarías una infidelidad?

Tres lectores de Nosotras nos dicen qué harían ante la traición de una pareja:

Kelly Molina, diseñador de modas.  

 
“En mi caso no perdonaría una infidelidad, y si en un dado caso lo hiciera nunca olvidaría dicha traición, ya que creo que si te la hacen una vez te la harán siempre”.   

Aracelly Agurcia, periodista.   

“Cuando hay una infidelidad hay un problema más profundo en la relación, es decir, que hay algo que no está funcionando bien, se fue el amor, el deseo, la ilusión o no era una relación verdaderamente sólida. He visto parejas que lo superan, pero que lamentablemente tienen que vivir ese difícil proceso para darse una segunda oportunidad y poner todo su corazón para seguir juntos”.

Marianela Gutiérrez Rodríguez, abogada.   

“Considero que sí podría perdonar una infidelidad, no obstante, va a depender de la relación que tenga, qué ha hecho crecer la misma, mis valores y los de mi pareja. Si bien es cierto, no va a ser un proceso fácil, pero creo que si hay amor y los dos estamos dispuestos a dejar eso en el pasado trataría de ser feliz y seguir adelante”.   

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