La Selección de México tiene presenta argumentos históricos y actuales para imponerse a los Estados Unidos en la final de la Copa Oro, hoy en el estadio Rose Bowl en Pasadena California (7:00 p.m.).
El boleto ambos conjuntos lo alcanzaron en tiempo extra. Los aztecas se impusieron 2-0 a Honduras y su rival venció 1-0 a Panamá. Es decir, ambas escuadras vienen de hacer un buen desgaste físico y la ambición de los atletas marcará la diferencia.
José Manuel de la Torre, técnico de México, fue agresivo en la fase de grupo y sufrió en los cuartos y semifinal. Mientras, los estadounidenses no han sido arrolladores, pero sí contundentes y mantienen el nivel.
Los estadounidenses van a buscar venganza. La tropa de Bob Bradley no han olvidado la goleada 5-0 en la final de la edición pasada y buscará revancha.
Tiene elementos para hacerlo y el contexto nos es el mismo. En el 2009 EE. UU. andaba un equipo “B” porque tenían que jugar la Copa Confederaciones.
La baja de Jozy Altidore no restará poder a los locales. Juan Agudelo está listo para responder. La principal arma de los estadounidenses es la disciplina táctica y contundencia al contragolpe. Así lo demostraron Clin Dempsey y Landon Donovan en la semifinal.
En tanto, México tiene en duda a Carlos Salcido y Andrés Guardado. Pero no dejan de ser favoritismo. Los mexicanos fueron el equipo más ofensivo en la fase de grupo y tiene a los goleadores del certamen Javier “Chicharito” Hernández con siete tantos y Aldo De Nigre (4).
Los aztecas se han propuesto vencer a sus eternos rivales por segunda vez consecutiva para mandar en la región. De lograrlo registran el sexto cetro. En caso contrario los estadounidenses los empatan.
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