El vocero de la Policía Nacional, comisionado mayor Fernando Borge, no solo negó que el crimen organizado y el narcotráfico, en particular, haya penetrado esa institución, sino que aseveró tienen un mayor control y supervisión en los lugares considerados como rutas de tránsito del narcotráfico.
Borge explicó que esto lo hacen porque el país es un muro de contención para el crimen organizado y el tráfico internacional de drogas. Pero, refirió, ese muro se puede romper, porque hay una gran presión tanto de Norte a Sur, como de Sur a Norte.
Recordó el funcionario que los intentos del narcotráfico por utilizar el territorio para el traslado de droga ha sido comprobado con la desarticulación de células de apoyo logístico y que este año suman seis grupos que pretendieron afianzarse en el país. “Eso evidencia la eficacia de todo el sistema de medidas de descubrimiento de la Policía Nacional. Nosotros estamos convencidos de que el crimen organizado tiene muchos recursos, que es un enemigo fuerte”, expresó Borge.
En cuanto a los proyectos incorporados en la estrategia centroamericana, Borge explicó que obedece a realidades propias, y retomando declaraciones de la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, consideró que no hay recetas.
DICEN QUE FORTALECEN MÍSTICA
“Que existan intentos del crimen organizado por vulnerar, por penetrar, por afectar a nuestra institución, sí es posible que lo logren, para eso estamos nosotros trabajando en el fortalecimiento de la mística, de los principios y valores éticos y morales que permitan que nuestro personal tenga esa fortaleza de luchar contra la corrupción”, sostuvo el vocero policial.
Al ser consultado sobre lo que cuesta a la institución policial sostener la seguridad en el país, Borge prefirió esperar que concluya la conferencia internacional en Guatemala para referirse al tema.
Reconoció que en esa actividad Nicaragua presentó su propuesta como país, de la que prefirió no ahondar en detalles. Borge se limitó a señalar que como parte de esa estrategia de seguridad es necesario que en el país se reduzca la brecha de la exclusión social para evitar que el país se convierta en un terreno fértil para el crimen organizado y el narcotráfico.
Y además, una mayor inversión del Estado en el cuerpo policial, pues en relación a las otras policías de la región sus oficiales son los que reciben menor salario, está menos equipada.
Para este año, el presidente Daniel Ortega les autorizó la incorporación de 1,500 agentes según el vocero.
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