Vecinos y estudiantes testigos de la explosión de una bomba de gas pimienta en el Centro Educativo San Martín de Porres, dijeron que la alumna lo llevó con la intención de “hacerlo más real”, refiriéndose al simulacro de desastres naturales que se realizaba en ese momento.
El incidente ocurrió el viernes por la mañana en la segunda etapa de Nueva Vida, en el municipio de Ciudad Sandino.
Los estudiantes de primero a tercer año de secundaria hacían un simulacro junto a los profesores.
La adolescente de 14 años que llevó el gas se lo pasó a otra y esta comenzó a rociarlo por todo el local.
El resultado fueron 14 niños y cuatro docentes intoxicados.
QUE PARECIERA REAL
“Ellas lo hicieron según para que actuáramos bien en el simulacro, como si fuera real la cosa”, dijo una de las estudiantes de tercer año.
“Todos empezamos a toser y nos dio picazón en el cuerpo. Unos lloraban, pegaban gritos, corrían”, agregó la adolescente.
Las clases fueron suspendidas inmediatamente y las 18 personas que se encontraban más afectadas fueron trasladadas en mototaxis y camionetas al Centro de Salud de Nueva Vida y al Hospitalito de Ciudad Sandino.
En los centros asistenciales se les tomó la presión, les inyectaron y les dieron algunas pastillas.
¿GAS DE POLICÍA O VIGILANTE?
En tanto los que se quedaron en el colegio fueron bañados con agua con sal porque los trabajadores pensaron que eso ayudaría a calmar la picazón, pero no funcionó.
Algunos padres de los hospitalizados se presentaron a la escuela para hablar con la directora Haydée Zamora, porque se encontraban muy molestos con el incidente.
Aunque no hubo denuncia, la Policía Nacional de Ciudad Sandino se presentó al lugar y verificó que el gas pertenecía al papá de la estudiante, quien trabaja como vigilante.
Sin embargo otras fuentes dijeron que el padre de familia es oficial de Policía.
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