Román “Chocolatito” González y Edgar Sosa posan para las cámaras después de cumplir, el viernes, una ardua sesión de entrenamientos en Ciudad México. LA PRENSA/CORTESÌA  

Guanteo agotador

Una agotadora sesión de entrenamiento sostuvo el viernes en el Distrito Federal, México, el local Edgar Sosa, al intercambiar golpes con el nicaragüense Román “Chocolatito” González, de cara a su compromiso ante el uruguayo Julio Paz, el próximo 2 de julio en San Luis Potosí, en la tercera defensa del cetro internacional mosca del CMB.

Francisco Ciprián

Especial para LA PRENSA

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Edgar Sosa se llevó una grata impresión del Román “Chocolatito” González, a quien calificó como un peleador de sólido golpeo y muy resistente.

Días duros le esperan a Sosa, ya que la próxima semana alternará sesiones de sparrings de seis a ocho o nueve rounds, dependiendo la intensidad del trabajo.

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Una agotadora sesión de entrenamiento sostuvo el viernes en el Distrito Federal, México, el local Edgar Sosa, al intercambiar golpes con el nicaragüense Román “Chocolatito” González, de cara a su compromiso ante el uruguayo Julio Paz, el próximo 2 de julio en San Luis Potosí, en la tercera defensa del cetro internacional mosca del CMB.

Fue un día especial en el flamante Gimnasio Miguel Ángel “Ratón” González con la distinguida visita del campeón minimosca de la AMB, con quien Sosa sostuvo intenso agarrón de preparación durante seis exigentes rounds.

El peleador del Team Sosa-Mezcal Benevá-Prendamex-Sindicato del Metro mostró una excelente condición a dos semanas del compromiso ante “Matador” Paz en la pelea estelar de la función “San Luis, ciudad de campeones“, que será transmitida por Sábados de Corona de Canal 5.

“Me sirve mucho entrenar con un boxeador de la talla del ‘Chocolatito’. Aprendes más y ves el nivel en el que te encuentras ante un rival que es campeón mundial en un peso en el que yo también fui campeón”, explicó Edgar (42-6-0, 25 kos).

La del viernes no fue una reunión de amigos, ya que el centroamericano, dirigido por Arnulfo Obando, en todo momento exigió al máximo al también campeón emérito del CMB, ambos repartiendo una buena cantidad de golpes. Literalmente, se dieron con todo y terminaron bañados en sudor por el esfuerzo.

Para el llamado “Iron Man” sin duda fue una jornada altamente productiva, ya que no solo tomó nota de su nivel ante un monarca universal, sino que previamente corrió durante 20 minutos y al terminar la sesión con González cerró con varios rounds más de aparatos.

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