Por Jon Gambrell y Ahmad Massieh Neshat
KABUL/AP
El presidente Hamid Karzai dijo este sábado que Afganistán y Estados Unidos mantienen negociaciones de paz con el Talibán, pese a que los insurgentes asaltaron una comisaría policial cerca del palacio del mandatario y mataron a tres personas.
El ataque en el centro del distrito gubernamental de Kabul contrastó con el anuncio de Karzai de que su gobierno y el estadounidense negocian con el Talibán, la primera confirmación oficial de dichos encuentros.
Varios hombres con uniformes militares afganos atacaron la comisaría cercana al palacio presidencial, dijo el testigo Mohammed Honayon. El Ministerio del Interior indicó en una nota que un atacante suicida detonó su carga a la entrada del cuartel mientras los otros comenzaban a disparar.
Los disparos resonaron en las calles vacías, que suelen estar llenas de compradores y funcionarios gubernamentales los sábados, al comenzar la semana laboral afgana. La lucha concluyó para las 3 de la tarde, cuando las fuerzas de seguridad mataron a los otros dos atacantes. Dos agentes y un civil murieron en la refriega, y resultaron heridos cuatro agentes y ocho civiles, según el Ministerio del Interior.
El vocero talibán, Zabiula Mujahid, se atribuyó el ataque en un mensaje enviado a The Associated Press, e indicó que el grupo envió a tres atacantes suicidas.
El ataque ocurrió poco después que Karzai anunciara en el palacio presidencial, durante un discurso, que su gobierno y Estados Unidos habían comenzado los contactos preliminares con el Talibán para concluir el conflicto.
«En el transcurso de este año, hubo negociaciones de paz con el Talibán y nuestros compatriotas», dijo Karzai. «Los contactos de paz comenzaron con ellos y van bien. Los militares extranjeros, especialmente los de Estados Unidos, participan en estas negociaciones».
Karzai dijo que algunos de los emisarios del Talibán que se reunieron con los miembros del consejo de paz creado por él sólo se representan a si mismos, mientras que otros hablan en nombre de un sector mayor.
Un vocero de la embajada estadounidense en Kabul no devolvió las llamadas telefónicas que se le hicieron en busca de comentarios.