En Nicaragua probablemente no exista un santoral de las especies, pero un grupo de universitarios de la Universidad Centroamericana (UCA) hará de Indiana Jones en los próximos meses, para encontrar las diez especies endémicas más raras del país, tan raras que ni siquiera tienen nombre común.
Dos de ellas ya fueron encontradas. Se encuentran en el arboreto Carmelo Palma, de la UCA, reinaugurado a mediados de esta semana. Una es la única con nombre común: Cuajilote. La otra lleva por nombre científico Bonelia montana, y los estudiantes tendrán que hallarle nombre común.
Según Alfredo Grijalva, director del Herbario Nacional y del arboreto de la UCA, la búsqueda se realizará en los bosques tropicales de las zonas secas del país, en los departamentos de Nueva Segovia, Boaco, Chinandega, León, Madriz, Managua, Masaya, Granada y Rivas.
La búsqueda podría no ser tan fácil, ya que se trata de especies de plantas en peligro de extinción, que además no se encuentran en ningún otro lugar del mundo, de modo que importarlas no es una opción.
Grijalva dijo que una vez encontradas, si lo logran, las especies serán plantadas y conservadas en el arboreto de la UCA, un área de tres cuartos de hectárea, casi la mitad de un campo de beisbol, ubicada en el costado norte de la universidad, frente a la Avenida Universitaria.
Las plantas raras de Nicaragua engrosarían la lista de 250 ejemplares, de 130 especies distintas, conservadas desde hace cinco años en el Carmelo Palma.
En la búsqueda, la UCA tendrá el apoyo de la Universidad Nacional Agraria (UNA) y de otra en Estelí.
El arboreto hoy cuenta con cuatro módulos de interpretación, donados por la Unión Europea, donde se ofrecen detalles de las plantas.
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