WASHINGTON/AP
La Cámara de Representantes reprendió ayer con dureza al presidente Barack Obama por autorizar el envío de fuerzas militares estadounidenses para atacar Libia sin la aprobación del Congreso en un severo cuestionamiento a las facultades constitucionales que evidenció la frustración bipartidista sobre un conflicto que cumple casi tres meses sin final a la vista.
- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ordenó ataques aéreos en Libia, en marzo después de una resolución de la ONU y una consulta limitada con el Congreso.
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Los legisladores no llegaron a aprobar una resolución más draconiana para ordenar el cese total de la participación de EE.UU., en Libia. Los congresistas rechazaron esa medida por 265 votos contra 148, aunque el demócrata de Ohio Dennis Kucinich, logró los votos de 87 republicanos y 61 demócratas.
Bajo objeciones de la Casa Blanca, la Cámara adoptó una resolución que reprende a Obama por no proporcionar una “justificación convincente” para la misión en Libia y exige respuestas en los próximos 14 días sobre el objetivo de la operación, sus costos e impacto respecto a las guerras en Irak y Afganistán.
La resolución, aunque no vinculante, también prohíbe que actúe la infantería terrestre de EE,UU., salvo para el rescate de un efectivo estadounidense.
La medida que impulsó el presidente republicano de la cámara baja, John Boehner, recibió 268 votos a favor y 145 en contra, con lo que 45 demócratas se unieron a 223 republicanos para retar al presidente. La resolución no afectará las operaciones militares en Libia.
Las horas de debate reflejaron la rabia entre los miembros de la Cámara por el tratamiento que Obama le dio al Congreso, por las preocupaciones del movimiento conservador “Tea Party” sobre la autoridad constitucional y las costosas operaciones militares en tiempos de dificultades fiscales y por el creciente cansancio del país con respecto a la guerra en Irak, Afganistán y Libia.
El presidente ha argumentado que actuó para evitar una masacre en el bastión rebelde de Bengasi, y tuvo el respaldo de varios legisladores.
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