ISLAMABAD/EFE
Al menos 70 personas murieron en un una incursión armada desde Afganistán de dos centenares de talibanes contra un puesto policial del montañoso noroeste paquistaní, donde los grupos insurgentes intentan consolidar su dominio.
Una fuente oficial que pidió el anonimato confirmó la muerte de 25 miembros de las fuerzas de seguridad y de 45 insurgentes desde que el miércoles en la madrugada se desataran los combates en el puesto de control, en el distrito de Alto Dir, fronterizo con Afganistán.
“Doscientos insurgentes, desde sus santuarios en Kunar (provincia afgana limítrofe), atacaron el puesto de control paquistaní en el poblado de Shaltalo, en el valle de Barawal”, relató la fuente.
La Policía regular y otro cuerpo de seguridad, los Levies, vigilaban el puesto cuando se produjo el ataque.
Las autoridades de Pakistán y Afganistán, que comparten una porosa frontera con una fuerte presencia de redes yihadistas y de facciones talibanes, acostumbran a acusar a activistas islámicos refugiados en la nación vecina de lanzar ataques transfronterizos.
En esas zonas montañosas, los cuerpos de seguridad de Pakistán, integrados por la población tribal, como en el caso del contingente atacado por los talibanes, están peor equipados que el Ejército.
Los atentados reivindicados por los talibanes y las represalias del Ejército de Pakistán, en forma de ofensivas contra los insurgentes, son habituales en el territorio paquistaní cercano a la frontera con Afganistán.
El nuevo ataque se enmarca, además, en la espiral de violencia que se registra en Pakistán desde la muerte de Osama bin Laden a manos de fuerzas de elite de EE. UU. hace ayer justo un mes en la ciudad norteña paquistaní de Abbottabad, cerca de Islamabad.
Tras la muerte del líder Al Qaeda se han producido varios ataques contra las fuerzas de orden paquistaníes.
El inspector general de la Policía de KPK, la provincia más afectada, confesó ayer que las fuerzas de seguridad lograron abortar 317 ataques en el último mes, pero no pudieron evitar otros 141, según el diario paquistaní The News.
El movimiento talibán paquistaní, que prometió vengar la muerte de Bin Laden, reivindicó el doble ataque suicida contra una academia de la guardia de fronteras el 13 de mayo, que dejó un centenar de muertos en el distrito noroccidental de Charsada, y el asalto a una base militar de Karachi el 22 de mayo, que terminó con la vida de entre 14 y 19 personas
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