Los partidos políticos y la democracia

Siempre que se avecinan las elecciones y dentro de los partidos se libran las luchas por las candidaturas, se ponen al descubierto los graves defectos de la política partidista. Así se ha estado viendo ahora, con la integración de las listas de los candidatos a diputados, o más bien por su ubicación en los primeros lugares, pues son los que tienen las mejores posibilidades para conseguir las codiciadas diputaciones. De esta situación no se escapa ni siquiera el FSLN, el cual se jacta de que por su origen revolucionario tiene una disciplina de hierro, de que sus bases tienen una confianza absoluta en lo que decida su caudillo, Daniel Ortega, y de que los problemas internos del partido se manejan como don Corleone aconseja en El Padrino que se deben manejar los asuntos mafiosos: “Nunca digas lo que piensas fuera de la familia”.

Es que la lucha por el poder en sus distintos escalones y ámbitos pone en evidencia la escasa calidad humana y cultural que es característica de los políticos (hablando en términos generales, porque sin duda hay excepciones), así como la carencia de valores éticos y la sórdida ambición personal de quienes practican la política como oficio. Y sobre todo la lucha por las posiciones de poder poner al desnudo la codicia humana, ya que en gran medida los cargos públicos de relevancia son premiados con jugosas remuneraciones, diversos privilegios materiales y una cómoda inmunidad que se utiliza como impunidad.

Ante esta situación se puede pensar que todos los partidos son iguales. Sin embargo hay que diferenciar los distintos casos y ante todo deducir que lo que se necesita es realizar una profunda reforma democrática y ética de los partidos políticos, no su abolición, como lo pretende el totalitarismo con su propuesta de partido único que como lo demuestra la experiencia viene a ser un remedio peor que la enfermedad. Eso es lo que quiere Daniel Ortega, quien el 22 de abril de 2009 dijo en el programa Mesa Redonda de la televisión estatal cubana, que para él la verdadera democracia es el régimen de partido único que hay en Cuba comunista, porque “es una democracia en la que no se divide al pueblo, porque las democracias que se nos han impuesto a nosotros, desde el momento que se propician partidos, se está propiciando la división de los pueblos, división que ha llevado incluso a guerras entre partidos”.

“El pluripartidismo —aseguró Daniel Ortega— no es más que una manera de desintegrar a la nación, ese es el pluripartidismo, desintegrar, confrontar a la nación, dividir a la nación, dividir a nuestros pueblos. Cuba tiene un modelo donde no se divide al pueblo cubano entre verde, rojo, amarillo y anaranjado, simplemente es el pueblo cubano, sus ciudadanos, sin esas banderas partidistas y sin esas campañas donde juegan los intereses de los grandes capitales, es el pueblo cubano el que elige a sus autoridades sin la estridencia de las elecciones en las democracias burguesas impuestas por occidente”.

Más recientemente, en la reunión del Foro de Sao Paulo que se realizó en Managua, Daniel Ortega menospreció las elecciones y aseguró que: los sandinistas se ven “obligados por las circunstancias históricas a batallar en el campo electoral para ganar espacios, pero eso no significa que así se garantiza la democracia”. O sea que para Ortega los mecanismos operativos indispensables de la democracia, como el sistema de partidos y las elecciones, sólo son un medio para alcanzar su objetivo totalitario que es precisamente la destrucción de la democracia.

Pero la democracia que le repugna a Ortega, aunque está lejos de ser un sistema político perfecto es el mejor de todos los que se conocen y se han conocido. Y es el mejor porque funciona sobre la base de un sistema constitucional de separación y equilibrio de poderes, los cuales se regulan y controlan recíprocamente mediante la acción de partidos políticos rivales que compiten y se obligan unos a otros a moderarse para poder captar la simpatía de los ciudadanos que con sus votos les permiten conquistar el poder y las posiciones de representación.

De manera que para desempeñar correctamente su función en el sistema de la democracia, los partidos políticos tienen que ser ellos mismos democráticos, transparentes, éticos y responsables ante la ciudadanía que los vota en las elecciones. Y por lo tanto la organización democrática interna de los partidos políticos no es un asunto exclusivo de ellos, sino un problema del conjunto de la sociedad. Es por eso que la renovación democrática y ética de los partidos tiene que ser un componente indispensable de la lucha por la recuperación de la libertad y la democracia en Nicaragua.

COMENTARIOS

  1. Edgardo Jimenez Lopez
    Hace 15 años

    Don Daniel no sabe ni lo que dice, pues estuvo en una guerra para derrocar una dictadura, y ahora que el es el dictador, cambia todo su pensamiento. quiere que todos seamos burros obedientes como los borregos cubanos.

  2. memo
    Hace 15 años

    El problema es que los políticos, quisieran volver al pasado, a los gobiernos monarquicos. Donde los reyes mandaban, ellos eran el poder absoluto, sin nadie que los contradiga, donde gastaban en sus lujos, con palacios y viajes, donde se heredaban los reinos y se cortaba la cabeza de sus adversarios, donde se castigaba al opositor y se premiaba al servil, donde no rendian cuentas del erario público, ya que todo, absolutamente todo era del rey y para el rey. Cuanto desearan volver al pasado.

  3. Federico Zatruche
    Hace 15 años

    cuàl democracia.

    LA DE NICARAGUA? CUANDO SUCEDIÒ ESO?

  4. Mario Vallecillo
    Hace 15 años

    Vean las verdaderas intenciones de Daniel (Dictador de Izquierda)

  5. Me Escuchan luego Existo
    Hace 15 años

    En este editorial se manifiesta una vez más que la persona que marca el derrotero político de Nicaragua es Daniel Ortega, el titular lo haría pensar a uno que se va a hablar de «partidos y democracía» y en un ochenta porciento del escrito se refiere a la percepción que tiene Daniel de la democracia. Sin dudas, este periódico y sus editorialistas, sin la existencia de Daniel, no tendrían de que escribir. Si Daniel fuera necio, ustedes harían oidos sordos. Por lo que leo uds lo escuchan.

  6. fernando
    Hace 15 años

    No hacen falta 1000 partidos para resolver los problemas del pueblo que todo mundo conoce; lo que hace falta es un solo partido: el partido de la mayoría, el partido del pueblo, el partido de los trabajadores que sintetiza al país. El pluripartidismo solo encubre la falta de interés por resolver los problemas que de verdad le interesan al pueblo: trabajo, techo, educación, salud, comida, etc. En toda nuestra historia, el único que ha resuelto es el FSLN. Por eso vá a ganar en noviembre. DA

  7. R.blandon
    Hace 15 años

    muy acertada su opinion respecto a los partidos politicos muy diferente a la q opino no hace muchos dias referente sobre q candidato deberia renunciar en la q se le miraba de largo q candidato le simpatiza (don fabio) pienso q una persona como ud q tiene un espacio para opinar en un medio de prensa asi deben seguir siendo sus opiniones para darle mayor credibilidad a la prensa

  8. camilo garcia
    Hace 15 años

    Este editorial refleja la posicion de la oligarquia, la democracia es para los que tienen capacidad economica de poder comprar un curul; por tanto no hay division del pueblo sino capacidad de administrar la democracia, sino veamos a los de UNE, PLC PC, ALN, APRE que juntos no llegan ni al 20%, sin embargo su principal vocero Gadea implora que los diputados no se dividan y que sigan el ejemplo del FSLN, algo que solo se logra con conviccion, lo que no tienen porque sus intereses son personales

  9. Fernando
    Hace 15 años

    Si una persona es inmoral en lo privado,en lo particular,tengan por seguro que mayor inmoral sera en lo publico.Estos iluminados que se creen indispensables para su pais,consideran que el fin justifica los medios.Otra inmoralidad.Nadie sabe más que yo y como no me fio de nadie, pongo a mis seres más cercanos en puestos de relevancía que yo pueda controlar.Al pueblo pan y circo.POBRE NICARAGUA, cuando llegará la autentica revolución,que nos quite a estos mesias.

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