Nutrirse para no engordar

Hace unas semanas les escribí sobre las comidas entremesas y hoy continúo con el tema. Se puede agrupar las comidas en dos categorías de energía: una densidad de energía baja y otra alta.

Hace unas semanas les escribí sobre las comidas entremesas y hoy continúo con el tema. Se puede agrupar las comidas en dos categorías de energía: una densidad de energía baja y otra alta. La densidad de energía baja refiere a la comida con pocas calorías. Pero en mi experiencia es mejor clasificarlas como densidad alta o baja de nutrientes, así la densidad alta refiere a comidas con mucha nutrición en comparación a las calorías y la ‘alta densidad’ es lo más preferible.

Pero, ¿cuáles son los principales factores que influyen? Uno es el contenido de agua en frutas y verduras que proporciona volumen y peso sin calorías (en el agua) y por eso tienen una densidad alta de nutrientes (o densidad baja de energía). Otro factor, la fibra explica su clasificación tanto en las frutas y verduras como en los granos integrales, todos teniendo la densidad alta de nutrientes. Las grasas y los dulces le da el otro extremo, la densidad baja en nutrientes o alta en energía.

Sin embargo, hay algunos fuentes de grasas buenas como el aguacate, la semilla de ajonjolí, el olivo, entre otros. Pero con ellos hay que tener cuidado. Cuando usted pone en práctica el concepto de densidad nutricional, no tiene que sentir hambre. Al incluir frutas y hortalizas frescas y granos enteros en su dieta comiendo lo de la alta densidad nutricional puede sentirse satisfecha con menos calorías, se calma el hambre, se sienta mejor acerca de su comida y de vez en cuando puede tener permiso de disfrutar alguna golosina. Restaurante Ola Verde

www.olaverdesa.com

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