Por María José Uriarte
El presidente del Partido Conservador (PC), Alejandro Bolaños Davis, en un intento por lavar su imagen, dijo hoy que esperaba que el fotógrafo de LA PRENSA, Tomás Stargardter, «le pidiera disculpas» ya que «el agredido fue él», durante la actividad que se llevó a cabo en la sede del partido el fin de semana reciente.
La tarde del sábado, durante una cobertura periodística, Bolaños Davis quiso agredir al fotógrafo de LA PRENSA, a quien le gritó «¡fuera!» e intentó hacerle «una llave» para tirarlo al suelo, pero ante la contextura del fotógrafo, lo único que logró fue hacer el ridículo y él mismo cayó al suelo en el intento.
Bolaños Davis dijo que el fotógrafo de LA PRENSA «invadió el lugar donde me encontraba, casi me puso el lente de la cámara en la cara».
La agresión de Bolaños Davis no solo fue contra el reportero gráfico de LA PRENSA, sino que también contra Azalia Salmerón Avilés, con ocho meses de embarazo e hija de la presidenta honoraria Azalia Avilés, a quien también empujó cuando ésta intentaba impedir que se llevara una documentación legal del partido provocándole posteriormente una crisis nerviosa.
A pesar que varios directivos conservadores fueron testigos de la agresión que hizo también contra Azalia Salmerón, Davis dice que «es mentira y que son ellos los que deben pedirle disculpas porque eso son injurias».
Las declaraciones las brindó esta mañana en la sede del PC, previo a la reunión de la Junta Directiva Nacional que se realizará en el transcurso del día.