Una sinfonía dirigida magistralmente por el brillante delantero argentino Lionel Messi dio ayer al Barcelona su cuarto título europeo y le abrió las puertas al Olimpo de los grandes equipos de la historia del futbol. El Barsa se impuso 3-1 a Manchester United en la final de la Liga de Campeones en Wembley, con goles de su tridente de atacantes: Messi, Pedro Rodríguez y David Villa, puntas de lanza de un torrente ofensivo que, hoy por hoy, luce imparable. El equipo de Pep Guardiola, quien en esta imagen es lanzado a los aires por sus jugadores, en pleno festejo, sumó su segunda Copa de Europa en tres años, las dos ganadas al United.
LA PRENSA/AP/ALASTAIR GRANT
¡Fiesta barsa!
Una sinfonía dirigida magistralmente por el brillante delantero argentino Lionel Messi dio ayer al Barcelona su cuarto título europeo y le abrió las puertas al Olimpo de los grandes equipos de la historia del futbol. El Barsa se impuso 3-1 a Manchester United en la final de la Liga de Campeones en Wembley, con goles de su tridente de atacantes: Messi, Pedro Rodríguez y David Villa, puntas de lanza de un torrente ofensivo que, hoy por hoy, luce imparable. El equipo de Pep Guardiola, quien en esta imagen es lanzado a los aires por sus jugadores, en pleno festejo, sumó su segunda Copa de Europa en tres años, las dos ganadas al United.