Un penal inexistente le permitió a la Selección Nacional de Futbol empatar 1-1 ante sus similar de Cuba, ayer en el primer partido amistoso de los dos programados en La Habana, preparatorios para los respectivos compromisos internacionales de cada combinado.
El combinado local dominó el balón y el juego desde el primer minuto.
En menos de 10 minutos visitó cuatro veces la cabaña de Denis “El Pulpo” Espinoza. Los cubanos, como era previsto, abrieron la cancha para entrar por los costados por medio de Alaín Cervantes y Yosniel “Capi” Mesa.
Nicaragua
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Los pinoleros se miraron en cámara lenta, cansados y sin energía. Juan Barrera y Axel Villanueva no fueron explosivos como de costumbre, tal vez el poco reposo limitó sus facultades físicas.
Mientras, los Leones del Caribe mostraron una sola cara en todo el partido.
Fueron dueños del encuentro porque mostraron que conocen de memoria el sistema de juego y la ubicación de sus compañeros.
Cuba tocaba el balón de primera intención, de uno a dos toques, no abusaron de la conducción y eso les dio más superioridad y profundidad en el juego.
Sin embargo, cuando perdieron el esférico no mostraron solidaridad para hacer las coberturas y fueron vulnerables en el uno a uno.
David Solórzano envió el balón en profundidad a Norfran Lazo. El delantero intentó controlarlo en el área y se resbaló en el césped. El árbitro interpretó que el defensa isleño lo derribó y marcó penal. Raúl Leguías (45’) cobró la falta y puso el 1-0.
El tanto provocó a los cubanos y en cada minuto aumentaron la presión sobre la portería de Espinoza. Los pinoleros se multiplicaron, pero no pudieron ante la insistencia del rival, que empató por medio de Marcel Hernández, tras una perdida de balón, en el minuto 93.
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