MÉXICO/AFP/EFE
Varios hombres armados ingresaron el martes en la noche en el hospital Sagrado Corazón, en el municipio de Atotonilco, en el occidental estado mexicano de Jalisco, para asesinar a tres personas, entre ellas una mujer que acababa de dar a luz, informó ayer una fuente estatal.
El informante, que pidió el anonimato, explicó que el ataque se produjo cuando la mujer, identificada como Erika Maribel González, de 24 años, era visitada por dos hombres, pues acabada de dar a luz. Los agresores dispararon contra los tres dando muerte a Juan Carlos Vázquez Hernández, de 23 años, y a un segundo hombre que no fue identificado.
González falleció ayer en la mañana. Los pistoleros huyeron en vehículos con matrícula del Distrito Federal.
Por otra parte, unas 500 personas han tenido que huir de cuatro pueblos del estado mexicano de Michoacán (oeste) debido a intensos enfrentamientos entre grupos de pistoleros y policías, de los que por ahora se desconoce el saldo de víctimas.
“Decidimos habilitar una escuela como refugio para estas personas a las que ya hemos llevado víveres, cobijas y colchonetas porque tienen miedo de volver a sus casas”, comentó Osvaldo Esquivel, presidente municipal de Buenavista.
A ese municipio —con 30,000 habitantes— pertenecen las comunidades El Chamitán, Vicente Guerrero, Pinzándaro y Los Charcos, de donde salieron los 500 pobladores.
Diarios locales señalaron que en los combates, que comenzaron el lunes, se han registrado al menos tres muertos, pero esta información no fue confirmada por Esquivel ni por otras autoridades de la zona.
Michoacán es uno de los estados más afectados de México por la violencia derivada del narcotráfico. Ese estado es considerado feudo del cártel de La Familia Michoacana, cuyo máximo capo Nazario Moreno fue dado por muerto por el gobierno en diciembre, aunque su cadáver nunca apareció. La Familia enfrenta además una férrea lucha contra Los Zetas por el control de Michoacán.
FUGA DE REOS
Unos 17 reclusos se escaparon por un túnel de una cárcel ubicada en la ciudad de Reynosa, en el estado de Tamaulipas, y se investiga si contaron con alguna ayuda de funcionarios.
La secretaría de Seguridad Pública estatal informó que la ausencia de los 17 internos se detectó el martes e inmediatamente se puso en marcha el protocolo de revisión con la presencia de un agente del Ministerio Público, que confirmó la fuga.
Las autoridades localizaron en el área de lavandería un túnel hacia el exterior, por el que se fugaron los presos.
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