“La parafina es un derivado del petróleo que no es bueno inhalarlo, pero hay técnicas que permiten trabajar con parafina sin exponerse”, dice.
Al referirse a la técnica brasileña explica que una vez que la parafina hace nata se comienza a trabajar poco a poco, con una cuchara se rellena el molde hecho con silicona negra automotriz, capaz de soportar temperaturas altas.
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Las clases son los sábados y domingos. Inician el próximo domingo 29 de mayo a las 8:30 a.m. hasta las 4:00 p.m. El costo del curso es de 20 dólares.
“Hay muchas técnicas que enseño y lo mejor es que utilizamos materiales reciclados. Las candelas decorativas pueden ser un excelente regalo o también pueden ser un bonito recuerdo de un cumpleaños y lo mejor es que se puede hacer en diez minutos”.
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Muchos ángeles hechos con parafina inundan la sala. El olor a candela rodea el ambiente haciendo que se respire tranquilidad en el taller del escultor René Zamora, quien trabaja la parafina desde hace 15 años.
Varias candelas están encendidas. La llama movediza y temblorosa le da sombra a las cosas del lugar que parecen tener alma.
Sobre una mesa hay todo tipo de frutas, entre cocos, manzanas, piñas y bananos. Hace falta acercarse para darse cuenta que no son de verdad, sino pequeñas esculturas, delicadas candelas decorativas.
OPULENCIA Y ELEGANCIA
Las candelas son utilizadas desde hace mucho tiempo y se dice que en la Edad Media su función era, no solo para iluminar las casas sino sinónimo de opulencia, porque solo la nobleza se daba el lujo de alumbrarse con candelas.
Hoy por hoy su uso puede variar según la ocasión. Puede ser en un evento religioso o en una cena romántica.
Pero también cada vez se hace más común tener candelas en los hogares con fines decorativos. Usualmente son aromáticas..
Moldeando la parafina se puede hacer una réplica de cualquier objeto, solo basta tener creatividad, pues hacer una candela solo lleva entre 10 a 15 minutos.
EL ARTISTA
René Zamora es elocuente y amigable. Desde que era un niño sus manos prodigiosas hicieron que se destacara en pintura y años más tarde como uno de los mejores estilistas del país. Hace 15 años aprendió a hacer candelas con parafina.
Cuenta que su hija trajo de visita a Nicaragua a dos amigas de ella, una hondureña y otra peruana, quienes le enseñaron los primeros pasos en este arte, pero cuando asistía a torneos de estilistas, a países como México y Brasil, aprovechaba para aprender nuevas técnicas.
Afirma que bastó un día para aprender y a los tres días ya estaba exhibiendo sus esculturas en Galería Códice.
Zamora es un hombre creativo y talentoso. De cualquier objeto aparentemente inservible hace una obra de arte.
En su taller hay cajas de todo tamaño, botellas de plástico y de cartón. Estos objetos le sirven de molde para construir las esculturas.
“Es importante que seamos creativos. No necesitamos comprar cosas caras cuando las podemos hacer en nuestra casa”, afirma.
Para Zamora hacer candelas es liberador, relajante y motiva a las personas a ser creativas constantemente.
“Desde que aprendí me di cuenta que esto era lo mío. El talento y la inventiva que tengo lo demuestro en cada escultura decorativa que hago”, afirma.
MÁS QUE UN OBJETO
Para Zamora las esculturas hechas con parafina es más que un objeto decorativo.
“El hecho de hacer candelas para algunas personas ha sido sanador, comenta. Han recurrido a mí personas que quieren aprender a hacer candelas y lo toman como una terapia contra la depresión”, afirma el escultor.
Él atribuye esta “sanación” a que la mente está aprendiendo, imaginando y creando constantemente.
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