MANAGUA Y LEÓN
La actividad del volcán Telica obligó al Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) a recomendar precaución en el tráfico aéreo que viene y va desde y hacia el norte del continente.
El Telica cumplió ayer 11 días desde que aumentó su actividad de expulsión de gases, cenizas, vapor de agua y piedras pequeñas. Todo acompañado de frecuentes microsismos, o temblores pequeños, el hundimiento en una de sus laderas y la aparición de nuevas fumarolas.
El Ineter dio a conocer la recomendación que hizo al Instituto Nicaragüense de Aeronáutica Civil (INAC), ante la existencia de “ceniza dispersa en los alrededores de esta estructura volcánica”.
Cabe mencionar que la dirección de los vientos hace que el recorrido de las cenizas se cruce con la ruta aérea que conecta a Nicaragua con los países del norte, especialmente con los de Centroamérica.
“De acuerdo a la información suministrada por la Dirección de Meteorología del Ineter, los materiales expulsados estarían moviéndose hacia el sureste, con velocidades en superficie de ocho kilómetros por hora a 15 kilómetros por hora, a una altura de 1,500 metros”, informó el Ineter a través de un comunicado.
Los científicos del Ineter informaron además que “la alta microsismicidad se mantiene, por lo que se esperan más explosiones moderadas y no se descarta una de mayor escala”.
NUEVOS HERVIDEROS
La actividad reciente del volcán generó nuevos hervideros y fumarolas en El Ñajo, al norte del coloso. Para los pobladores de la zona esto es algo nuevo, pues aseguran que antes no había “borbollones”. De igual forma, la temperatura del agua pasó de 432 grados Celsius a 517 grados Celsius, según el Ineter, razón por la que los habitantes tienen que esperar 24 horas para beberla. Angélica Muñoz, directora de Geología del Ineter, explicó que el volcán no solo es el cráter, sino que abarca ese campo de fumarolas.
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