Caracas/EFE
El Gobierno de Venezuela manifestó hoy su «contundente repudio» a la decisión de Estados Unidos de sancionar a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) por considerar que apoya al sector energético de Irán y afirmó que está estudiando las implicaciones de esa medida para dar «la respuesta más adecuada».
«El Gobierno Bolivariano manifiesta su más contundente repudio a esta decisión por constituir una acción hostil situada al margen del derecho internacional, violatoria de los principios enunciados en la Carta de las Naciones Unidas», indicó el canciller venezolano, Nicolás Maduro, al dar lectura a un comunicado.
Estados Unidos anunció hoy sanciones contra siete empresas internacionales, entre ellas PDVSA, por apoyar el sector energético de Irán.
El subsecretario de Estado de EE.UU., James Steinberg, anunció que PDVSA no podrá firmar contratos con la Administración estadounidense ni recibir financiación de EE.UU. para sus operaciones de importación y exportación, aunque no se verá afectada la venta de petróleo venezolano a este país.
Maduro afirmó en una comparecencia ante periodistas que el Gobierno de Venezuela «se encuentra haciendo una evaluación general de la situación para determinar hasta donde estas sanciones afectan la operatividad» de su industria petrolera, y por tanto del «suministro de 1,2 millones de barriles de petróleo diarios a los EE.UU.».
«En función de esa evaluación, la República de Venezuela se reserva la respuesta más adecuada a esa agresión imperialista», añadió el ministro.
Destacó que Venezuela cuenta «con una industria petrolera fuerte, independiente y soberana con capacidad para operar y cumplir sus compromisos de manera permanente», y reivindicó la «soberanía» petrolera del país.
«Ahora más que nunca vamos a profundizar la relación con Irán», señaló.
Maduro indicó que Venezuela está evaluando las medidas y decidirá en su momento ante qué organismos internacionales acudirá para denunciar la política de Estados Unidos.
«Es evidente que este gobierno de Estados Unidos ha tomado un camino equivocado», señaló, y dijo que la relación de Venezuela con Irán es una relación «de hermanos, de paz», al recordar que este país colabora en la industria automotriz del país sudamericano.
El ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, calificó de «espasmódica» y «agresiva» la política del Gobierno de Estados Unidos, y rechazó entrar a valorar si las medidas eran contundentes o no, o de si efectivamente se produjeron dos envíos de combustible a Irán que Estados Unidos utilizó como fundamento de la sanción.
«Nosotros no vamos a aceptar que nadie cuestione y que por ello nos trate de imponer sanciones para dirigir los destinos de nuestro país», señaló, no obstante aclaró que «hace tiempo» que no tiene ningún auxilio o relación con la financiación pública norteamericana.
Ramírez indicó que Venezuela está en condiciones de asegurar el suministro a sus filiales en Estados Unidos, pero que evaluará, en su caso, el impacto que puede tener sobre el suministro a otros clientes en Estados Unidos.