¿Por qué el país percibe menos ingresos en el sector turismo, si el número de visitantes es mayor? Este cuestionamiento surgió luego que el presidente del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Mario Salinas, criticara y pusiera en dudas las cifras brindadas por el Banco Central de Nicaragua (BCN) que indican una caída muy fuerte en los ingresos económicos generados por el sector.
En el informe Nicaragua en Cifras 2010, el BCN reporta 309 millones de dólares generados por la actividad turística. Mientras el Intur sostiene que el año pasado se generó 370 millones de dólares.
Pero más allá del desacuerdo que el presidente del Intur tenga con los datos del BCN, para los empresarios turísticos existe una realidad que exige atenderse por cuanto consideran que de no hacerlo, no estaría sirviendo de nada los diversos esfuerzos para que Nicaragua se “enganche” entre los destinos favoritos para conocer.
El problema está, afirman los empresarios, en que el turista que se está atrayendo es de muy bajos ingresos, pero además se está estancando la oferta de las actividades que pueden hacer llegar a aquel visitante con posibilidades de gastar más en sus vacaciones.
La Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur) y de la Cámara Nacional de la Micro, Pequeña y Mediana Industria Turística (Cantur), consideran que como sector enfrentan un gran reto en hacer llegar al visitante con posibilidad de gastar más, diversificar la oferta de actividades y lograr superar las deficiencias en el servicio que persisten
¿QUIÉNES VIENEN?
2010 fue el mejor de los años en cuanto a la recepción de turistas, pues ingresaron 1,071,660 a vacacionar en Nicaragua.
Esos visitantes procedieron principalmente de los países de Centroamérica y Estados Unidos, pero en menor cantidad de Canadá, México, Europa y mucho menos de Sur América y otras naciones emisoras de turistas.
En el 2011 ese mapa no cambia. Refleja el informe Datos Estadísticos de Turismo de mayo del Intur, que de enero a abril se registra la llegada de 354,047 turistas. Es decir un incremento del 4.7 por ciento al compararse con el mismo período del año pasado.
Pero las principales regiones geográficas de donde proceden son exactamente las mismas, siendo la mayor cantidad de turistas de nacionalidad hondureña, seguido del estadounidense, salvadoreños, costarricenses y guatemaltecos .
“El problema es precisamente el tipo de turista que más recepcionamos”, dice Lucy Valenti, presidenta de Canatur.
La Cámara ha identificado que el segmento de mercado que viene creciendo son los turistas “mochileros”, que es la persona que viaja con una mochila a sus espaldas y “vienen con un presupuesto muy bajo”, por lo que se hospeda en hostales, por ejemplo.
También crece la llegada de grupos religioso “que vienen a hacer obras sociales”, mayormente de iglesias de Estados Unidos, quienes viajan con un bajo presupuesto y suelen alojarse en las viviendas que les ofrecen las comunidades.
Valenti explica que este tipo de visitante no genera muchos ingresos al país.
Por su parte, Leonardo Torres, presidente de Cantur, dice que hay un gran peso del visitante familiar que radica en otro país, pero que al llegar pues no viene pensando en gastar mucho, sino que lo recibe su familia en el país.
Por otro lado está el turista centroamericano que busca sol y playa. “Es el salvadoreño, guatemalteco y hondureño que está prefiriendo Nicaragua porque se le hace fácil ingresar a través de las ventajas del CA-4, porque solo presenta su cédula en la frontera ya que ingresa por tierra, y no pagar 600 dólares de un boleto aéreo ni gasta en una visa”, explica Torres.
A Canatur y Cantur les preocupa que el turista que viaja de forma organizada al comprar un paquete para conocer varios destinos del país a través de las tour operadoras está estancándose.
“Ese turista es el que realmente deja mayores ingresos al país porque contrata servicios de traslado, de excursiones, además del hotel, la alimentación, el recuerdo que se lleva, etc.”, dice Valenti.
El promedio del gasto diario por turista, según las cámaras, es de 48 dólares. Se ambiciona que al menos crezca a 80 dólares en tres años, para que haya un cambio en el aporte de ingresos del sector al país.
Valenti y Torres coinciden en que se requieren un trabajo de campaña de atracción más eficaz del visitante con más posibilidades de gastar que es el europeo.
Entre las debilidades, afirman ambos, están en que Nicaragua no tiene conectividad de aerolíneas internacionales con Europa.
“Eso hace complicado para el europeo venir a Nicaragua porque es reducido el número de vuelos que une al país con ese destino”, dice Torres.
Además está el tema de la calidad del servicio que se le ofrece al visitante y la oferta misma de las actividades para que éste no limite su estadía a cuatro días o máximo una semana.
Reconoce Cantur que en las pymes turísticas que conforman el 85 por ciento de la oferta, como restaurantes, pequeños hoteles, bares, requieren invertir fuertemente en ampliar sus establecimiento y “más aun en enseñar a su personal a tratar bien al turista”.
“Recibirlo no solo es ofrecerle una habitación cómoda. Debemos desarrollar más el ecoturismo, donde hayan más sitios donde practicar el surf o hacer caminatas en los volcanes, porque un turista no sabe cómo gastar su dinero en Nicaragua”, afirma Torres.
En eso coincide Valenti de Canatur, al explicar que un paquete tradicional incluye dos noches en Granada, una noche en la Isla de Ometepe y otra en León, lo cual afirma es muy poco.
“¿Por qué no se queda más tiempo en León? Porque con una noche y un día ya vieron e hicieron todo lo que pudieron hacer”, afirma. Dice que si hubiera más actividad de recreación en la ciudad, o más senderismo u otras ofertas que mantenga al turista ocupado y disfrutando, este se quedaría más tiempo y por tanto gastaría más.
Cantur y Canatur creen que el país ofrece el potencial de sus bellezas naturales que ningún otro posee y todo eso bajo un ambiente de seguridad que el resto de región no goza.
La expectativa es que el Plan Nacional de Turismo en el que se trabaja logre recoger los cambios que sectorialmente deben hacerse para conseguir el desarrollo sostenible del turismo nicaragüense.
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