Tras un reiterado llamado a buscar la paz de Nicaragua, el obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, cuestionó que el país siga siendo escenario de hechos violentos como ocurrió el pasado jueves frente a un hotel capitalino.
Los hechos se registraron cuando grupos orteguistas la arremetieron contra miembros del Movimiento por el Rescate al Sandinismo que intentó manifestarse pacíficamente.
HERMANOS ENFRENTADOS
En clara alusión a los incidentes registrados el jueves pasado, pero sin hacer mención del mismo, monseñor Báez se preguntó: “¿Cómo es posible que veamos en la televisión jóvenes de nuestra sociedad y hermanos nicaragüenses enfrentados a patadas, a empujones por las calles? Todavía lo vimos en esta semana”.
Al tiempo que fustigó el hecho de que en el país no se sepa dialogar, “y que todo mundo esté buscando su propio interés y ganar a toda costa”.
CUESTIONÓ LA FALTADE TOLERANCIA
El religioso presidió ayer la misa con que concluyó en la Catedral Metropolitana de Managua Concepción de María, la primera peregrinación en la que participaron diferentes movimientos marianos de la Arquidiócesis de Managua en rogativas por la paz de Nicaragua.
En su homilía, el obispo auxiliar de Managua cuestionó: “¿Cómo es posible que no toleremos que hay gente que piensa de una manera y gente que piensa de otra?”, pues consideró “que todos tenemos libertad de hacerlo, sin temor al que dirán”.
HABLÓ DEL MIEDO
A su vez, Báez cuestionó: “¿Cómo es posible que tengamos miedo, miedo a tropezarnos, a no movernos, miedo a lo que pueda ocurrir?”, lo que a su criterio atenta contra la paz, por lo que “tenemos que aprender a respetarnos, a amar la libertad”.
El hecho que ayer causó preocupación al religioso un día antes fue minimizado por el jefe en funciones de la Policía Nacional, comisionado general Javier Maynard, quien consideró que ese incidente “no hubo más que estirones de camisa y tal vez algún coscorrón”.
Durante los hechos ocurridos frente al Hotel Holiday Inn resultaron golpeados varios de los manifestantes e incluso algunos camarógrafos y periodistas que brindaban cobertura a los sucesos. Tres de los agredidos denunciaron ante la Dirección de Asuntos Internos de la Policía la agresión de la cual fueron víctimas, por considerar que la actuación pasiva de sus agentes, que en ese momento resguardaban las afueras del hotel, los volvió cómplices de sus agresores.
“Sentí que mi vida estaba en peligro y ante la total indiferencia de las fuerzas policíacas que eran simples espectadores de esto, sentí más que odio, enojo, una profunda tristeza”, expresó el viernes Israel Lewites, uno de los agredidos.
LLAMADO A LUCHAR POR EL BIEN
El religioso hizo un llamado “a luchar por el bien del otro por encima de uno mismo”, e instó a los católicos nicaragüenses a pedir al Señor por la construcción de una Nicaragua pacífica.
“La Virgen en Cuapa recordó que hay que orar por la paz, pero hay que construirla porque los dones de Dios se piden, pero también hay que disponerse a recibirlos, porque Dios nos da sus dones cuando nos esforzamos, porque ese don llegue”, afirmó el religioso.
Y aclaró: “Cuando oramos por la paz no pedimos soluciones mágicas”, por tanto, dijo, los nicaragüenses deben tomar conciencia de que necesitan ser constructores de paz.
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