Corresponsal/ Masaya
La calle que conduce hacia el hospital Humberto Alvarado, de la ciudad de Masaya, se encuentra en pésimo estado y abandonada a su suerte por parte de las autoridades municipales de esta ciudad, ya que a simple vista se nota el levantamiento de sus adoquines.
La situación de la mencionada calle se agrava para los vehículos de emergencias, taxis y particulares que a diario entran y salen de este centro asistencial departamental. En este centro hospitalario se atienden a pacientes de los nueve municipios que componen el departamento de Masaya, sin embargo al parecer eso no ha sido suficiente para que la Alcaldía repare esta calle principal, dijeron algunos familiares de pacientes que se encuentran internados en este hospital.
Para el taxista Oscar Rodríguez la situación de la calle es crítica, “porque se nos descomponen nuestros vehículos, las ambulancias y los demás vehículos que entran. Otro problema es cuando trasladamos pacientes que están recién operados, ya que por el estado de la calle se maltratan. Pedimos al alcalde que mande a arrancar ese adoquinado y que ponga unos nuevos porque por mucho tiempo la han tenido abandonada”, reclamó Rodríguez.
AUTORIDADES OCUPADAS
Por su parte el señor Abraham Argüello dijo que esta calle debería ser reparada a lo inmediato porque es la calle principal del hospital, “y cada día con las lluvias se va deteriorando más, imagínate en una emergencia no vas a poder entrar rápido. Las veces que vengo con pacientes trato de no venirme por esta calle, busco un atajo porque a como está la economía la compra de repuestos me sale súper caro”, señaló el ciudadano.
Quisimos conocer la versión de las autoridades de este centro hospitalario, pero nos dijeron que estaban ocupadas.
A inicio de diciembre del año pasado la Alcaldía de este municipio en voz de su vocero, Allan Gutiérrez, aseguró a este Diario que “en unos días” iban a mandar a reparar esa calle, sin embargo hasta la fecha no hay señales de ser reparada.
ALCALDE EVASIVO
Abordamos al alcalde de Masaya Félix Trejos mientras se bajaba de su camioneta de lujo para dirigirse a su oficina, pero este se negó a contestar las preguntas sobre la situación de la calle que complica el ingreso al hospital de esa cabecera departamental.
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