Los organizadores de la reunión en Managua del Foro de Sao Paulo (asociación política internacional que agrupa a 89 partidos de izquierda de América Latina y el Caribe), prohibieron que los medios de comunicación social independientes, entre ellos el diario LA PRENSA, tuvieran acceso a dicho evento público para darle cobertura noticiosa.
No está claro —porque nada es transparente en el gobierno de Daniel Ortega— si esa prohibición es una decisión exclusiva del FSLN, en su carácter de partido anfitrión del cónclave izquierdista regional, o si fue sugerida o acordada por los líderes internacionales del Foro de Sao Paulo, cuya figura más relevante es el expresidente brasileño Lula da Silva. Pero de todas maneras, como señaló ayer LA PRENSA en una nota informativa, esta es “es una acción evidente de censura, que violenta el ejercicio libre del periodismo y el derecho de los ciudadanos a informarse ”
En efecto, este bloqueo al derecho informativo de la prensa independiente de Nicaragua viola el artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el cual garantiza el derecho de todas las personas a la libertad de opinión y expresión, que incluye “el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. Viola también la Convención Americana de Derechos Humanos, que en su artículo 13 (Libertad de Pensamiento y Expresión) ratifica el derecho de todas las personas a la libertad de información y advierte que este derecho no puede estar sujeto a previa censura, es decir, a prohibiciones de informar sobre acontecimientos de interés público como es la reunión del Foro de Sao Paulo.
Pero la censura a la prensa independiente, al impedirle la cobertura de la reunión de partidos izquierdistas latinoamericanos y del Caribe, es también una violación de la Constitución de Nicaragua, que en sus artículos 66 y 67 garantiza la libertad de información para todas las personas y prohíbe igualmente cualquier forma de censura previa.
Por otra parte, la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aprobada en octubre del 2000 durante su 108 período de sesiones, establece lo siguiente: “Artículo 5. La censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley. Las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones, como así también la imposición arbitraria de información y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión”.
En relación con esta nueva censura impuesta a la prensa independiente por el régimen de Daniel Ortega, hay que preguntarse si es por su fobia hacia la libertad de expresión y de prensa y su desmedida afición a escuchar solo las alabanzas que le prodiga el periodismo oficialista. ¿O será porque algo ilegal, clandestino y conspirativo se discute en esta reunión internacional de partidos izquierdistas?
Se conoce que entre los partidos del Foro de Sao Paulo los hay de diversas tendencias, inclusive las más extremistas, radicales y vinculadas a movimientos terroristas como las FARC de Colombia. Sin embargo, también forman parte del Foro de Sao Paulo, partidos de izquierda que han gobernado o gobiernan en algunos países latinoamericanos en forma aceptablemente democrática y en general respetuosa de la libertad de expresión y de prensa.
De manera que sería interesante saber qué opinan de la censura que el régimen de Daniel Ortega y el FSLN han impuesto a la prensa independiente, aquellos miembros o líderes del Foro de Sao Paulo como el expresidente brasileño Lula da Silva, y en general los representantes de los partidos de izquierda que están gobernando o han gobernado en forma democrática, como por ejemplo en Chile y Uruguay. ¿Están de acuerdo con la censura, la avalan o ha sido impuesta por iniciativa de ellos mismos? Y si no están de acuerdo, ¿por qué la aceptan y no permiten que haya verdadera cobertura de prensa del evento, o sea que puedan tener acceso periodistas de los medios de comunicación independientes?
El silencio de los líderes internacionales del Foro de Sao Paulo tendría que ser interpretado como que ellos están de acuerdo con la censura de prensa, y la respaldan, o es que están discutiendo asuntos inconfesables y conspiraciones internacionales de las cuales no quieren que se informe públicamente.
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