En los últimos 30 días parece que el planeta ha conspirado para brindarnos cuatro bombazos informativos, uno tras otro, haciendo eco a las velocidades casi instantáneas de las famosas nuevas tecnologías, creando novedosas definiciones, palabras o frases como redes sociales, celulares, internet, wikileaks, facebook, twitter, e-mail, laptop, ciber, y un interminable aparato de curiosas denominaciones creando un diccionario difícil de retener en una memoria normal y que además en toda semana sobrevienen otros nuevos nombres para engrosar lo que ya parece una nueva moda o estilo. Bien, volviendo a los bombazos informativos quien no está enterado de la efervescencia del mundo árabe, ayer Túnez, después Egipto, Libia, Siria, Yemen, y los que vienen, todos para sacudirse de los nuevos reyezuelos, tiranos y ladrones, los mubarack, “nuestro” Gadafi y lo más notorio Bin Laden, inventor del terrorismo moderno desde el siglo pasado. En el Medio Oriente la violencia ya no es noticia, el dominio del Islam con su Corán están en pleno apogeo.
También aquí en nuestro suelo han temblado las conciencias y se ha alterado nuestro artificial pacifismo, cuando hemos sido alarmados sobre el problema de El Nuevo Diario (END) y sus connotaciones, todos los que vivimos y pensamos en este país, cuando se resuelve un problema surgen cientos que de nuevo nos abruman en pequeñas o grandes dimensiones. Nos hace recordar la tristeza de la Marcha Fúnebre de Beethoven, es como la pérdida de un amigo muy fraterno. Y nos recitan el trágico rosario de todos los pecados cometidos. Deudas y deudas, descapitalizado, quiebra económica. Se buscan compradores. La cola del rottweiler oficial se mecía presa de excitación cuando piensa en el banquete que se avecina entonces su feroz hambre insaciable se desploma cuando del Cosep llegan las primeras señales. Ilusiones vanas del Alba y sus gemelos criollos, que todavía creen que Caracas es un barrio de Managua, nunca, que vean el mapa, y son más de 2,000 kilómetros de lejanía. Además, aunque ellos nadan en petróleo, sufren más que todos nosotros juntos. El que mucho se mueve no sale en la foto.
Se tocaron puertas, el dinero privado despierta. Se inician las pláticas. El reconocido Banpro-Promerica de León, con sus recursos, pláticas, apoya al amigo herido y se hacen los planes para solventar todas las dificultades. Llega el dinero fresco capaz de hacer sonreír hasta la Esfinge de Egipto. Se firma compromiso. Se siente el frescor de la brisa después de la tormenta. Muere el tsunami.
Salgo a comprar el END, como todos los días. Leo el titular, simple, grato y deseado. “Salimos adelante”. Dios Santo, pensé. Se queda en la Carretera Norte. Ya no va al parque de El Carmen. La noche quedó atrás. ¡Felicidades!
El autor es diplomático retirado.
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