Sin servicios higiénicos y con paredes agrietadas. Son las precarias condiciones en las que reciben clases más de 200 alumnos de la escuela Carlos Fonseca Amador en el barrio Motastepe, anexo del colegio Trinidad de Cuajachillo, en el municipio de Ciudad Sandino.
La comunidad Motastepe está ubicada a más de cinco kilómetros del casco urbano de Ciudad Sandino. El centro escolar surgió hace tres años como una alternativa para los padres de familia que no quieren mandar a sus hijos a estudiar en una zona más alejada.
Sin embargo, el centro escolar solo cuenta con dos aulas de clases multigrados y cuatro maestras que imparten clases hasta el cuarto grado de primaria.
“Cuatro maestras no dan abasto para tantos niños. El Ministerio de Educación debería preocuparse por la situación de estos niños porque no tienen donde hacer sus necesidades mientras reciben sus clases”, dijo la pobladora Carla Barreto Contreras.
Entre los principales problemas de ese colegio en estado de deterioro progresivo es la falta de servicios básicos como agua y luz, así como la carencia de un muro perimetral que brinde mayor protección a los niños.
“Acá tenemos una pulpería en frente y tenemos que estar muy al pendiente de los niños. Pasan muchos camiones repartidores de productos y tenemos que andar detrás de ellos (los estudiantes) para evitar una desgracia”, señaló Diana López Ramírez.
“Yo tengo a mi hijo estudiando ahí porque no tengo para pagar un recorrido a un colegio que esté más al centro del municipio. El problema es que ahí los niños no cuentan con las condiciones necesarias para recibir sus clases y tampoco los docentes tienen los materiales adecuados para impartir la enseñanza”, consideró la habitante Verónica Delgadillo.
Ana Madrigal Pereira, habitante del barrio Motastepe, señaló la urgencia de la construcción de un nuevo colegio en esa zona por el crecimiento poblacional que demanda una mayor matrícula de colegiales.
Por otra parte, en el colegio aledaño Trinidad de Cuajachillo donde acuden más de 700 niños y adolescentes, el panorama no es diferente.
Carmen Herrera, directora del colegio, dijo que también en ese centro carecen de las condiciones adecuadas para la enseñanza.
“Nuestras instalaciones ya están bastante deterioradas. Aquí vienen los estudiantes del barrio Motastepe, Bello Amanecer y de las comarcas Cuajachillo I y II y hay mucha saturación, además faltan los dos últimos años de bachillerato”, señaló la directora.
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