CORRESPONSAL/CHINANDEGA
Edwin Javier Reyes, de 26 años, originario de la comarca Palo Grande, Somotillo, localidad de Chinandega, fue asesinado de tres impactos de bala cuando se encontraba en la vivienda que compartía con su compañera de vida y sus hijos, en San Pedro Sula, Honduras.
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Uno de los proyectiles ingresó en la cabeza. El féretro de Reyes era esperado ayer en el puesto fronterizo El Guasaule.
Reyes se había establecido en Honduras y laboraba como técnico mecánico automotriz.
SIN DETALLES
Según reportes noticiosos de Honduras, el asesinato fue perpetrado el pasado martes a las 7:00 p.m. mientras tanto las autoridades aseguran que indagan para atrapar a los criminales.
Julia Vilma Lindo, progenitora del muchacho, encontró apoyo con el alcalde Kenny Espinoza, de Somotillo, quien le proporcionó el ataúd. Sin embargo requería de 7,500 lempiras que le cobraban en Honduras, en el hospital local, para el traslado de su hijo hasta la frontera terrestre nicaragüense.
Todavía no se tienen detalles de cuáles fueron la causas que motivaron este crimen.
Jóvenes de las comarcas Jícaro Bonito, San Enrique, Las Mesitas, Palo Grande, Las 40, en Somotillo, entre otras, han emigrado en los últimos años en busca de mejores horizontes hacia Costa Rica.
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