La fuerza espiritual que le ha inyectado el técnico José Valladares, la ilusión de satisfacer a la afición y la interiorización de las responsabilidades de cada jugador, son los argumentos que presenta el Walter Ferreti para imponerse al Real Estelí, en el partido de ida de la Final de Torneo de Clausura del Campeonato Nacional de Futbol de Primera División.
En la etapa regular los capitalinos ganaron el primer partido y el Estelí el otro. En el Cuadrangular los papeles cambiaron.
Raúl Leguías (Estelí) e Ismael Reyes (Ferreti) han sobresalido con dos goles cada uno.
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Este domingo a las 3:00 p.m. en el Estadio Olímpico del IND los capitalinos por su pasado reciente, línea por línea y hombre por hombre, con sus excepciones, no son favoritos ante los norteños. Aunque desde el 2009 ha llegado a cuatro finales consecutivas, no ha necesitado poseer esa distinción para ganar dos veces la Final, una de ellas ante el rival de turno.
Desde entonces, Valladares se propuso crear un conjunto distinto, coherente en sus actos dentro y fuera de la cancha. El estratega hondureño tenía claro cómo debía trabajar para ganar los títulos que le devolvieran la confianza a la afición ferretista.
En cada temporada valoró el material que tenía e hizo pocos cambios. Por eso conoce cada uno de sus jugadores y ellos a él. Este vínculo les ha permitido mantenerse unidos para afrontar las adversidades y salir de ellas, como lo hicieron hace poco al clasificar a la final.
Valladares no tiene la mejor plantilla del país, porque la posee su rival, pero cuenta con jugadores líderes y desequilibrantes que han guiado al equipo. Juan Barrera, Denis “El Pulpo” Espinoza y Silvio Avilés son la referencia, no la columna vertebral del equipo.
Es decir, desde el principio, el técnico catracho ha transmitido que nadie es indispensable y bajo esa filosofía ha sacado lo mejor de cada jugador para lograr los objetivos.
En el papel y para la opinión pública, el Ferreti no es favorito ante el Estelí. pero el espíritu que le ha transmitido Valladares a los suyos ha roto pronósticos.
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