El jueves de la semana pasada concluyó en Managua el primer Diplomado en Liderazgo y Gerencia Política, el cual fue impartido a 416 representantes juveniles de medios de comunicación, sociedad civil y partidos políticos, por varias entidades académicas de Nicaragua y Estados Unidos.
En ese marco el director residente del Instituto Nacional Demócrata (IND) de Estados Unidos en Colombia, señor Francisco Herrero, brindó declaraciones a LA PRENSA en las cuales destacó que “los latinoamericanos apoyan la democracia, pero el grado de insatisfacción es muy alto, de acuerdo con los resultados difundidos por el Latinobarómetro”. “Según la percepción de los ciudadanos dijo Herrero, pareciera que la democracia goza de buena salud pero la democracia es distinta para cada grupo. Por ejemplo, en algunos países se promueve la democracia participativa, como en el bloque de la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba), y en otros se habla de ‘democracia representativa’. No todos manejan el mismo concepto de democracia”.
Ciertamente, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llama democracia participativa a su régimen autoritario. Del mismo modo Daniel Ortega denomina “democracia del poder ciudadano” al régimen autocrático que ha impuesto desde enero de 2007, cuando recuperó el poder total gracias al pacto con Arnoldo Alemán. El colmo es que hasta Fidel y Raúl Castro aseguran que su régimen comunista totalitario es una democracia perfecta.
Pero que esos señores digan que sus regímenes son democráticos no significa que lo sean. A una forma de gobernar se le puede llamar democrática, pero si no cumple las condiciones y reglas fundamentales de la democracia no es realmente una democracia. Es decir, se puede llamar democracia a una dictadura inclusive totalitaria, como la de Cuba comunista, pero eso no significa que lo sea ni que por una ordinaria trampa verbal deje de ser un totalitarismo puro y duro.
Por otra parte, es un absurdo contraponer democracia participativa con democracia representativa. La democracia es un sistema de gobierno y de vida integral, participativo y representativo a la vez. ¿Y cuáles son las condiciones indispensables y las reglas básicas de la democracia, cuyo cumplimiento permite identificar a un gobierno como democrático? Para conocerlas basta leer lo que establece al respecto la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos (OEA), aprobada en Lima, Perú, en septiembre de 2001.
“Son elementos esenciales de la democracia representativa se dice en el artículo 3 de la Carta Democrática Interamericana entre otros, el respeto a los derechos humanos y las libertades fundamentales; el acceso al poder y su ejercicio con sujeción al estado de derecho; la celebración de elecciones periódicas, libres, justas y basadas en el sufragio universal y secreto como expresión de la soberanía del pueblo; el régimen plural de partidos y organizaciones políticas; y la separación e independencia de los poderes públicos”.
Agrega en su artículo 4: “Son componentes fundamentales del ejercicio de la democracia la transparencia de las actividades gubernamentales, la probidad, la responsabilidad de los gobiernos en la gestión pública, el respeto por los derechos sociales y la libertad de expresión y de prensa”. Y advierte que “la subordinación constitucional de todas las instituciones del Estado a la autoridad civil legalmente constituida y el respeto al estado de derecho de todas las entidades y sectores de la sociedad son igualmente fundamentales para la democracia”.
En cuanto al carácter participativo de la democracia, la Carta Democrática Interamericana sentencia en su artículo 5 que “el fortalecimiento de los partidos y de otras organizaciones políticas es prioritario para la democracia”. Y añade en el artículo 6 que “la participación de la ciudadanía en las decisiones relativas a su propio desarrollo es un derecho y una responsabilidad. Es también una condición necesaria para el pleno y efectivo ejercicio de la democracia. Promover y fomentar diversas formas de participación fortalece la democracia”.
Ahora bien: ¿cumplen los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua esos requisitos democráticos que son normas de derecho supranacional? Por supuesto que no. Y en el caso de Venezuela y Nicaragua, que sus gobernantes hayan sido elegidos por votación popular no los hace democráticos, pues para serlo tienen también que gobernar en forma democrática. Democracia es democracia, no cualquier adefesio que se quiera hacer pasar como tal.
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