Por Alina Lorío L./CORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA.- Las llamas devoran, como león hambriento a su presa, los bosques de pino del municipio de San Fernando en el departamento de Nueva Segovia. Ya van 38 días continuos que 128 brigadistas comunitarios trabajan intensamente junto al alcalde y la vicealcaldesa de esta localidad para sofocar y controlar los incendios forestales que hasta ayer domingo, se calcula, habían acabado casi el 90 por ciento de los bosques de pino del municipio de San Fernando.
- Organizaciones como Adeprofoca, Aprofosc, regentes e industrias forestales, delegados de instituciones como el Marena, el Ejército de Nicaragua, el Instituto Nacional Forestal, que conforman la Codefor, enviaron la solicitud al Presidente de Nicaragua, Daniel Ortega Saavedra, para que reconsidere la suspensión de la veda forestal para el pino por un período de un año.
- El decreto presidencial fue emitido a mediados de abril, pero a la fecha no hay planes de manejo aprobados por la falta de guías para permisos de aprovechamiento, “que le permiten al productor manejar sus áreas tanto para la protección como para las actividades de control del fuego, que no se hacen muchas veces por falta de recursos”, indicó Héctor Ramos, presidente de la Cámara Forestal de Nicaragua.
- El sector forestal exige agilidad en los permisos de aprovechamiento forestal, emisión de ordenanzas municipales para la prohibición de las quemas agrícolas y la asignación de un fondo especial gubernamental para la recuperación de las áreas afectadas con los incendios forestales del presente año.
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Este año las áreas afectadas por los incendios forestales en Nueva Segovia superan el récord histórico. Solo en el municipio de San Fernando, en el período de 2006 a 2007, se registraron en el municipio dos mil 500 hectáreas. Las cifras parecían altas y se hablaba del incendio más grande de las últimas tres décadas. Sin embargo, este año el récord fue superado y con creces. En lo que va del año se habla de cuatro mil hectáreas de bosques de pino quemadas.
Este incendio, que ya es considerado para algunos como una catástrofe, inició con lo que se conoció como un “megaincendio”, que se produjo del 1 al 5 de abril y que arrasó con poco más de tres mil manzanas de bosques de regeneración natural, bosque joven y maduro. Desde entonces las brigadas comunitarias fueron movilizadas desde las comunidades de Santa Rosa, Salamají, Las Puertas, Apalí Nuevo, San Nicolás, Orosí, Las Camelias, Salamanca (de Mozonte), El Prado, El Amparo, entre otras.
Previo al megaincendio, el departamento de Nueva Segovia tenía contabilizado un mil 549 hectáreas de bosques afectadas. Ahora, se le suman las cuatro mil del municipio de San Fernando y otros incendios de mediana y pequeña magnitud en los municipios de Jalapa, El Jícaro, Ciudad Antigua, Santa María, Macuelizo, ocurridas en los últimos 30 días.
INCENDIOS ACTIVOS
Ayer domingo el Alcalde de San Fernando, Melvin Ortez, junto a brigadas comunitarias y vehículos de la Defensa Civil intentaban sofocar el incendio que inició hace cuatro días en el sector de El Ural y San Nicolás, en la frontera con Honduras. Este era uno de los pocos sitios que no se habían quemado en el municipio.
“Aquí se han quemado unas mil manzanas, mañana (lunes) esperamos apoyo de fuerzas del Ejército porque el fuego está muy cerca de las fincas cafetaleras”, recalcó el alcalde, tras detallar que la municipalidad ha invertido no menos de 700 mil córdobas en comida para los brigadistas, combustible, y personal que se ha dispuesto a tiempo completo para controlar el fuego.
La Defensa Civil en Nueva Segovia contabilizó 12 incendios durante la semana que recién finalizó, entre los que se mencionan siete en el municipio de San Fernando, dos en Jalapa, que aparentemente fueron controlados, pero que afectaron 600 manzanas de bosques. Así como otros dos incendios en Dipilto y uno en Mozonte.
PREVENCIÓN DEFICIENTE
“Esto no tiene nombre, es una catástrofe”, coincidió con las autoridades locales el productor, dueño de bosque en San Fernando, y presidente de la Cámara Forestal de Nicaragua, Héctor Ramos.
Ramos añadió que invierte quince mil córdobas quincenales desde que inició la temporada de verano en actividades de prevención, como rondas, pago de brigadas, técnicos regentes, entre otras.
Pero, “son pocos los productores que invierten. Hay quienes dejan sus fincas al libre albedrío, afectando a los que se preparan para evitar que el fuego pase, eso es lo que ha ocurrido”, explica Ramos. Asimismo, dijo que hay “lentitud en las políticas de aprovechamiento y operatividad del decreto presidencial de suspensión de la veda forestal”.
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