BENGASI, Libia / AP
Las fuerzas del líder libio Muamar Gadafi cañonearon ayer el principal depósito de combustibles de Misrata, intensificando la campaña del régimen contra los insurgentes atrincherados en la ciudad.
Las fuerzas gubernamentales usaron lanzacohetes contra el depósito de combustible, que abastece de gasolina y diesel a automóviles, camiones, barcos y generadores de hospitales en una ciudad sin electricidad regular, dijeron testigos.
Los tanques de almacenamiento aún ardían horas después del ataque realizado por la madrugada y los bomberos se afanaban para controlar las llamas. No hubo muertos ni heridos, dijo un médico.
TEMEN ESCASEZ
El ataque hizo temer que se produzcan carestías, aunque parte del combustible fue trasladado a otros lugares en anticipación a un ataque.
“En unos días podríamos tener una gran crisis”, dijo Mohamed Abdulá, un poblador de Misrata.
Gadafi “quiere poner de rodillas a los habitantes de Misrata y obligarles a rendirse”, agregó Abdulá, pero “rendirse es imposible”, advirtió.
Algunos de los combates más intensos han tenido lugar en Misrata, cuya importancia es crítica para los insurgentes por ser su único reducto cerca de los centros de poder del gobierno en el oeste del país.
La mayor parte de las fuerzas insurgentes están asentadas en el este del país.
Amnistía Internacional dijo el viernes que las fuerzas de Gadafi podrían haber cometido crímenes de guerra en Misrata, donde se deteriora por momentos la situación humanitaria ante los intentos del régimen de estrechar el cerco y bloquear su acceso al mar.
ITALIA ENTREGARÁ ARMAS A INSURGENTES
Por otra parte, la insurgencia anunció ayer que Italia les va a entregar “muy pronto” armas para ayudarles a defenderse de las fuerzas leales al dictador libio.
Los italianos “van a suministrarnos armas”, dijo a la prensa Abdel Hafiz Ghoga, vicepresidente del Consejo Nacional de Transición (CNT), órgano político de la rebelión.
En Roma, fuentes del ministerio de Relaciones Exteriores precisaron que Italia va a suministrar “material de autodefensa” a los rebeldes, en el marco de la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Sin embargo, no proveerá armas de asalto, agregaron las fuentes.
Los rebeldes reclaman regularmente armas para hacer frente a las fuerzas de Gadafi a las que combaten desde mediados de febrero.
El vicepresidente del CNT también aseguró que los ataques de las fuerzas fieles a Gadafi se intensifican, señal, según él, de que la presión internacional hace mella. “Parece que cuanto más desesperado está Gadafi, más machaca a su pueblo”, dijo.
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