María del Socorro Cruz Hernández se ve sofocada, su cara está enrojecida y sendas gotas de sudor chorrean por su rostro. Carga a su pequeña de poco menos de un año que no deja de llorar, mientras toma de la mano a otra de 10 años, que descalza debe sortear el caliente pavimento de las 3:30 p.m., y así han caminado desde la parada de los vehículos interurbanos que están frente a la Universidad Centroamericana (UCA), hasta la rotonda de El Periodista.
“Y sin comer”, se lamentó Cruz Hernández, mientras trataba de sofocar el llanto de la pequeña que cargaba.
Indecisa sobre el rumbo que debían tomar, la mujer comentó que se dirigía a Dolores, Carazo, pero cuando llegó a la terminal donde prestan ese servicio le dijeron: “no hay bus”.
En ese instante, las arterias principales del centro de la capital estaban congestionadas. Por diferentes puntos de la capital estaban estacionados los autobuses contratados por el oficialismo para el traslado de los asistentes a ciertos puntos, desde donde marcharían hasta la llamada Plaza de Las Victorias, lo que provocó el atascamiento de las calles.
Los autobuses de transporte colectivo en servicio, en menor cantidad que de costumbre, se desviaban por estrechas calles de los barrios aledaños que nunca han transitado. Y aunque en todos los sitios había reguladores de tránsito, estos no podían impedir la obstrucción vehicular y el atascamiento de las vías, debido al estacionamiento de autobuses a lo largo de muchas de las avenidas.
SALIÓ A VENDER CARAMELOS
Cruz Hernández, de parco hablar, como muchos de los nicaragüenses que no tenían que celebrar porque salieron a buscar el sustento diario, dijo que salió de su casa en busca de dinero, a vender caramelos, pero no vendió nada porque “está palmado” .
Mientras la mujer buscaba cómo salir de la rotonda de El Periodista, hasta donde había avanzado en busca de un vehículo que la retornara a su casa, desde un altoparlante que acompañaba a un grupo de los empleados de instituciones estatales que avanzaba hacia el lugar del acto oficial en la Carretera a Masaya, una persona refería: “compañeros trabajadores tenemos que celebrar, con Daniel (… ) por más victorias, por más revolución, por más trabajo, viva el primero de mayo”.
Consultada Cruz si sabía de esa actividad montada en homenaje a los trabajadores, ella con voz casi inaudible dijo: “Para mí que me den trabajo para dar de comer a mis hijos”.
CAOS VIAL
Al igual que Cruz Hernández muchos se vieron obligados a caminar, pues hubo puntos donde los autobuses fueron estacionados en los dos carriles de las vías, y era imposible el desplazamiento de otro vehículo.
Un ejemplo fue ese sector de la rotonda El Periodista, donde era imposible que avanzaran los vehículos particulares que eran desviados por otras vías, aunque había libre circulación desde la rotonda hacia el Sur, por el sector del Memorial Sandino.
Igual para los carros que se desplazaban en ese mismo sector de Norte a Sur para desviarse hacia la derecha, donde hubo mayor embotellamiento.
La rotonda Cristo Rey fue otro de los puntos cerrados por la Policía porque fue designado como parqueo, las largas filas de autobuses contratados para tal fin llegaban hasta cerca de la Quinta Avenida, en Altamira, lo que provocaba el congestionamiento de las vías alternas.
OTRO ATASCO
Por el sector del paso a desnivel de Tiscapa estaba otro punto de estacionamiento, donde igualmente los conductores estaban impedidos de circular libremente.
El acto oficial que comenzó a eso de las 5:00 p.m., cuando llegó el presidente Daniel Ortega, no solo afectó el tramo de la Carretera a Masaya, donde fue ubicada la tarima, sino que varias cuadras a la redonda de la misma, pese a que la Policía informó ayer en un comunicado que el cierre de vía abarcaba el tramo entre los semáforos de donde antes fue el Lacmiel y los del hotel Hilton Princess.
En ese sector, desde la noche del jueves ya eran desviados los vehículos y desde tempranas horas de ayer muchos trabajadores de las empresas aledañas también debieron caminar varias cuadras porque no había acceso a vehículos.
Pese a que la justificación del acto oficial de ayer fue para celebrar por adelantado el Día Internacional de los Trabajadores, para recordar a los mártires de Chicago , más bien sirvió para que los trabajadores fueran uniformados con las camisetas alusivas a la candidatura reeleccionista de Ortega.
PATRULA Y AMBULANCIA
En la caravana que entró procedente del norte fue notorio que los trabajadores hasta lograron desplazarse en una ambulancia. En cambio otros lo hicieron acompañados de una patrulla policial, que no solo los custodió sobre la carretera como asegura el jefe de Relaciones Públicas, comisionado mayor Fernando Borge, sino que permaneció en la capital mientras duró la actividad oficial.
MATAGALPA QUEDÓDESPROTEGIDA
Se trata de la patrulla Código 215, de Matagalpa, que permaneció estacionada de la rotonda Cristo Rey hacia el Sur. Los matagalpinos durante todo el día quedaron sin patrulleros debido a que estos permanecieron en la capital en una actividad partidaria del gobernante FSLN.
Sobre la seguridad proporcionada por la Policía Nacional durante esta actividad, el vocero policial explicó: “Lo que hicimos fue montarnos en el mismo sistema”. Pues cubrieron el recorrido desde la salida de los asistentes a la actividad con los agentes de cada delegación.
Y en la capital, “cuando entra la gran cantidad de miles de gente en transporte, lo que hacemos es regular el tránsito para facilitar la fluidez vehicular”, explicó Borge.
Consultado sobre patrullas que fueron traídas hasta Managua y dejaron desprotegidas sus delegaciones, el vocero policial respondió: “No, siempre hay un dispositivo de carreteras normal”.
Al señalarle el caso de Matagalpa, este se limitó a decir: “Tal vez es que no estoy enterado, lo que hicimos es montarnos dentro del dispositivo policial que siempre funciona en carretera para garantizar la seguridad”.
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