SANÁ/AFP
La oposición yemení dio ayer, tras un nuevo día de manifestaciones contra el régimen en el que murieron dos personas, su acuerdo “final” al plan de salida de la crisis propuesto por las monarquías del Golfo, que prevé la marcha en 30 días del contestado presidente Ali Abdalá Saleh, declaró su portavoz Mohamed Qahtan.
El Frente Común, una coalición de la oposición parlamentaria, transmitió anoche su acuerdo al secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo, Abdelatif Zayani.
La oposición había anunciado el sábado la aceptación del plan del CCG, a excepción de dos cláusulas: una que preveía la formación de un gobierno de reconciliación nacional bajo la autoridad del contestado Saleh y una segunda en la que se pedía el fin de las manifestaciones contra el régimen.
“El plan no prevé una suspensión de las protestas, que son un derecho constitucional de los yemeníes”, declaró otro responsable del Frente Común, Hamid al Ahmar.
El plan de los países del Golfo, inquietos por la crisis yemení desde finales de enero y que ha causado más de 130 muertos, según fuentes médicas, prevé un gobierno dirigido por la oposición que se formaría una semana después de aceptado el plan.
Al 29º día de la aplicación del acuerdo, la Cámara de Diputados debería aprobar una ley que acordara la inmunidad al aún presidente y a sus colaboradores. Luego, Saleh debería dimitir en favor del vicepresidente, que debería organizar elecciones presidenciales en un plazo de 60 días.
El Parlamento, además, tendría la labor de crear una nueva Constitución que sería sometida a referéndum, al que seguirían unas elecciones legislativas.
Los Estados del CCG (entre ellos Arabia Saudita), Estados Unidos y la Unión Europea (UE) avalan la aplicación del acuerdo, según el texto del plan.
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