Mientras algunos gobiernos centroamericanos están más preocupados por contar el dinero de las remesas familiares que llegan del exterior, en México centenas o miles de migrantes desaparecen, víctimas de bandas criminales, mientras tratan de llegar a Estados Unidos.
Es uno de los viajes más peligrosos, advierte Amnistía Internacional que desde hace un año está denunciando lo que sucede en México y exige a las autoridades de este país que dé protección a los migrantes centroamericanos.
Las estadísticas son alarmantes: seis de cada diez mujeres y niñas migrantes son violadas mientras viajan a través de México. Los gobiernos de países centroamericanos, de donde procede la mayoría de esos migrantes, deberían interesarse más en proteger a sus ciudadanos, dice Sarah Shebbeare, funcionaria de Amnistía Internacional.
Para mostrar con más crudeza lo que sucede a los migrantes en México, Amnistía divulgó hace poco el documental Los invisibles. La gente necesita saber qué le espera antes de emprender ese viaje, indica Shebbeare en esta entrevista con LA PRENSA.
Si la frontera del norte de México es cada vez más peligrosa, ¿por qué persisten los flujos de migrantes en busca de Estados Unidos?
Efectivamente, los migrantes se enfrentan en México a una grave crisis de derechos humanos. Decenas de miles de migrantes irregulares de camino a la frontera estadounidense se enfrentan a la amenaza constante del secuestro y la agresión a manos de bandas criminales y, en algunos casos, de funcionarios públicos. Casi nunca se lleva ante la justicia a los responsables de estos abusos, y los migrantes tienen pocas oportunidades de conseguir que se haga justicia. La persistente falta de medidas de las autoridades para ocuparse de los abusos perpetrados contra los migrantes irregulares ha convertido el viaje en uno de los más peligrosos del mundo.
Sin embargo, como dice Gael García Bernal en las últimas palabras de Los invisibles, el flujo migratorio nunca se detendrá. La inseguridad y la pobreza en los países de origen de los migrantes que emprenden este viaje los empuja a viajar a Estados Unidos para allí encontrar trabajo y una vida mejor, a pesar de todos los riesgos que implica el viaje a través de México.
¿Qué responsabilidades tienen los gobiernos de los países expulsores de migrantes, que no están cumpliendo? Se le ha pedido al gobierno de México que dé más protección a los migrantes que pasan por su territorio. ¿Qué se les puede pedir también a los gobiernos de los países de donde salen los migrantes, como Nicaragua, Honduras y El Salvador?
El enfoque de nuestra campaña ha sido poner en relieve las obligaciones del gobierno mexicano, pero es cierto que los gobiernos centroamericanos también tienen responsabilidades que tienen que cumplir. En nuestro informe “Víctimas Invisibles: Migrantes en Movimiento en México”, destacamos algunas recomendaciones para los gobiernos de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Notablemente, que coordinen medidas con el gobierno mexicano para combatir a las bandas delictivas que cometen abusos contra migrantes que cruzan México; que difundan ampliamente, en coordinación con la sociedad civil, información accesible entre comunidades y grupos susceptibles de participar en migración irregular, especialmente menores y mujeres.
La información debe explicar claramente los derechos de las personas migrantes, exponer patrones de abusos sufridos por migrantes en México, proporcionar números de teléfono de servicios en México, e informar con detalle sobre cómo presentar denuncias y conseguir asistencia consular. Que apoyen y fortalezcan la representación consular en México, especialmente en las zonas donde viaja la mayoría de los migrantes, para garantizar que haya ayuda consular disponible para los migrantes detenidos o en tránsito. Junto con las autoridades mexicanas, que elaboren mecanismos para que los migrantes retornados a sus países de origen puedan presentar denuncias ante las autoridades mexicanas o proporcionar información sobre abusos graves cometidos contra ellos, durante su viaje por México, independientemente de si los responsables son funcionarios del Estado o agentes no estatales.
Junto con la sociedad civil y las autoridades mexicanas, que garanticen que los familiares de migrantes desaparecidos o muertos durante el viaje puedan presentar un informe oficial, que luego se contraste con otra información disponible sobre migrantes desaparecidos o muertos. Que respalden los esfuerzos de los familiares por localizar a los migrantes irregulares desaparecidos.
La pobreza es un motivo para que la gente emigre ¿Y la falta de democracia cómo influye? ¿Es la violación a derechos humanos otra razón para que alguna gente emigre de sus países? ¿De qué derechos estaríamos hablando en este caso?
La mayoría de los migrantes con quienes hablamos dejaron sus países por la falta de trabajo y oportunidades en sus países de origen. Conocimos a mujeres centroamericanas que dejaron a sus hijos para poder encontrar trabajo en Estados Unidos y así pagar los útiles de sus hijos, para que pudieran estudiar y tener una vida mejor. Hay un momento muy conmovedor en Los invisibles cuando una mujer de Honduras cuenta que decidió emprender el viaje por sus hijos, para que ellos no tuvieran la misma vida que ella. También vimos casos en que los migrantes salían de sus países debido a la inseguridad de sus países. Fue notable durante el golpe de estado en Honduras, por ejemplo.
Si los muros y las patrullas guardafronteras han sido poco efectivas para contener los flujos migratorios, sobre todo desde Centroamérica, ¿cuáles podrían ser las opciones más factibles para empezar a reducir la migración?
Nosotros no estamos buscando estrategias para detener el flujo migratorio. Ese no es nuestro objetivo. Lo que estamos tratando de hacer es sensibilizar a los centroamericanos sobre los abusos que pueden enfrentar durante el viaje, para que sepan qué es lo que les espera en México antes de salir de sus casas. También le estamos exigiendo al gobierno mexicano tomar medidas concretas, para garantizar la protección de los migrantes en México. Estamos instando al gobierno federal a que elabore un plan de acción claro, que garantice que todos los departamentos clave actúen de manera coordinada y eficaz. Como primer paso, le estamos pidiendo al gobierno de Calderón reunir y publicar datos de todo el país sobre los abusos contra los migrantes y sobre las medidas adoptadas para hacer rendir cuentas a los responsables, para que tengamos índices claros de la situación.
¿Qué espera lograr Amnistía con los documentales que hizo sobre los migrantes en la frontera de México con Estados Unidos?
Amnistía Internacional quería hacer una película para sacar a la luz su situación y poner de relieve la obligación del gobierno mexicano, de impedir y castigar los abusos que sufren. En abril del 2010 Amnistía Internacional presentó un informe y una campaña para contar la verdad de lo que está pasando en México. Los abusos contra los derechos humanos de que son objeto los migrantes mexicanos en Estados Unidos, despiertan mucho el interés del público; en cambio, la indignación pública ante la crisis de los migrantes en México ha sido mucho más silenciosa. El informe “Víctimas Invisibles, Migrantes en Movimiento en México” documenta la alarmante magnitud de los abusos que sufren las decenas de miles de migrantes irregulares centroamericanos, que pasan todos los años por México para intentar llegar a Estados Unidos.
Los invisibles se hizo para exponer a un público más amplio los motivos de preocupación que encontramos en materia de derechos humanos, durante nuestro trabajo de investigación y que documentamos en ese informe. Esperamos que al ver las películas la gente se conmueva y actúe. Para que las películas tengan éxito, tienen que verlas muchas personas y tienen que recibir mucho apoyo público. Esperamos que a través del canal de YouTube (www.youtube.com/invisiblesfilms) Los invisibles anime a la gente a actuar.
Algunos gobiernos enarbolan las estadísticas de las remesas familiares, que reciben sus países, como éxitos de una gestión administrativa pública. ¿Por qué cree que esos mismos gobiernos prestan poca atención a las penurias que sufren los migrantes de sus países, en las travesías hacia el norte?
Esta es una postura muy preocupante. En un contexto en el que el secuestro de migrantes ha alcanzado un nivel sin precedente (según la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México secuestraron a más de 11 mil migrantes en un período de 6 meses en el 2010) y se calcula que 6 de cada 10 mujeres y niñas migrantes sufren violencia sexual durante el viaje a través de México, la principal preocupación de los gobiernos de países expulsores de migrantes debe ser la protección de sus connacionales.
En Nicaragua, la mitad de la población manifiesta interés en emigrar, según las encuestas; y es curioso que ven a España como el destino más deseado después de Estados Unidos. ¿Qué consecuencias puede tener el aumento de la migración de centroamericanos hacia Europa, en términos de derechos humanos?
Hemos visto en meses recientes que la migración a Europa también puede conllevar a abusos de derechos humanos. En Italia por ejemplo, en este momento, en una isla llamada Lampedusa, están llegando migrantes del norte de África a raíz de los recientes disturbios. Un equipo de Amnistía Internacional viajó a Lampedusa este mes para hablar con las miles de personas que están bloqueadas en la isla en condiciones atroces. No han recibido la asistencia humanitaria más básica, como albergue, atención médica, colchonetas, mantas y acceso a servicios higiénicos. México no es el único que tiene problemas muy grandes con la migración y que no está asumiendo sus responsabilidades.
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