Doña Blanca García muestra el horno de ladrillos de barro que está a medio construir y pide a las autoridades dejarla trabajar. LA PRENSA/L. VARGAS

Cuestionan a comuna por detener construcción

La construcción de un horno de barro, que serviría para los trabajos de la panadería de la señora Blanca García, fue suspendida por el jefe del Departamento de Planificación de Control Urbano de la Alcaldía de Granada, bajo el argumento de que la zona donde se construye es meramente habitacional.

CORRESPONSAL/ GRANADA

La construcción de un horno de barro, que serviría para los trabajos de la panadería de la señora Blanca García, fue suspendida por el jefe del Departamento de Planificación de Control Urbano de la Alcaldía de Granada, bajo el argumento de que la zona donde se construye es meramente habitacional.

La zona se ubica de donde termina el cementerio municipal 50 varas al sur, en el reparto Santa Bárbara. La decisión de las autoridades de Control Urbano ha causado molestias a la familia afectada, pues aseguran que esta decisión es arbitraria y supuestamente está siendo motivada por el señor Guillermo Galeano, funcionario de la comuna, quien habita al lado de la casa donde se piensa abrir esta panadería.

Al consultar a Galeano, este negó estar influenciando a las autoridades aprovechando su cargo en la comuna y dijo que simplemente se está aplicando la Ley Ambiental.

“Yo solo le digo que la ley impide el funcionamiento de una panadería en donde hay vecinos, por el calor que puede dar ese horno en la pared, además de otros factores que traen las panaderías, no es cosa mía, es asunto de ley”, insistió Galeano.

Cabe decir que también el Ministerio de Salud avala la detención de la construcción por medio de una notificación enviada el 5 de abril. En esta indica que no se solicitó permiso anticipado a la unidad ambiental y de control urbano. El Marena también hizo una inspección y coincide con las entidades anteriores.

40 AÑOS EN LA CIUDAD

Blanca García, dueña de la panadería, explicó que lleva 40 años al frente de su negocio en el costado sur del colegio Salesiano, en calle sur Xalteva, y ahora que se va fuera de la ciudad (a otro local) le ponen tantas trabas.

Explicó que el horno de barro no puede causar molestias al vecino porque no está construyéndose pegado a la pared y va a tener una chimenea de tres metros de alto para que el humo no moleste.

Mediante un documento que firma el señor Clarens Reyes, jefe de Control Urbano de la comuna granadina, se le notifica a doña Blanca que en una inspección que se realizó el pasado 29 de marzo se constató que estaba construyendo un horno y este no fue autorizado, pero además argumentan que esa zona es habitacional.

García considera que esta decisión es personal y no se apega a la Ley del Medio Ambiente, por cuanto en esa misma zona su vecino tuvo un negocio hace años y a pocos metros hay otra panadería.

Sostuvo que con este negocio familiar es como han sobrevivido durante 40 años y ahora todos sus hijos y descendientes trabajan con ella y es la forma en que se ganan la vida.

“Me están negando el derecho a trabajar, a subsistir con mi familia, porque dependemos de este trabajo 10 cabezas de familia”, explicó.

Boanerjes Cubillo, yerno de doña Blanca, quien vive en la casa donde se construye el horno, mostró 23 firmas de personas vecinas que apoyan la apertura de la panadería.

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COMENTARIOS

  1. Diana G
    Hace 15 años

    Pobre mujer solo se esta tratando de ganar la vida honestamente

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