Miedo
Aquel que más posee, más miedo tiene de perderlo”.
Leonardo Da Vinci (1452-1519), pintor, escultor e inventor italiano.
CONCENTRACIONES ORTEGUISTAS
El día sábado 2 de abril del año en curso quedó en evidencia el miedo glacial que al Gobierno le provocan las manifestaciones convocadas por la sociedad civil.
¡No es de extrañarse! Daniel Ortega sabe que gobierna por y para una minoría, es por eso que hace uso de muchos ardides para mostrar una popularidad que no tiene (conciertos, shows de artistas, caminatas por la paz, rezadores, etc.).
Ortega está consciente que si no es a violandi las leyes, y más específicamente a la Constitución (arto. 147) él no volverá a probar las mieles del poder; pero también necesita cómplices que garanticen su carácter delictivo, y estos, como: el CSJ, CSE, Contraloría, etc., han probado ser de una gran fidelidad, ya que le han allanado el camino a su ilegal reelección, pero lo más reciente es la adhesión ya sin caretas de ningún tipo de la Policía Nacional que ese aciago día se ganó, sin discusión, los méritos de la militancia orteguista; ¡Pobre país! Y aquí vale la reflexión de Platón en su obra La República, que dice: “¿Quién nos defenderá de nuestros defensores?”.
Reflexionando sobre el tema de las grandes concentraciones que organiza el partido del presidente Ortega, hay que admirar su tenacidad, ya no hay plaza en Managua que no la abarroten por sus cuatro costados, y digo “Managua” porque en el resto del país tienenporque en el resto del país tienen que hacer uso hasta de los pre-escolares para llenar algún local.
Lo lamentable de todo esto es la cantidad de recursos que se gastan en un país tan empobrecido como el nuestro, solamente para crear una ficción política, un espejismo que inflame la megalomanía de nuestro mandatario, que en su afán de comprar conciencias a engrosado las planillas con más empleados públicos que todos pagamos con nuestros impuestos.
Al día siguiente de la marcha me encontré con un conocido que además es militante sandinista y me dijo: “te fijas como llenamos la plaza de Las Victorias, y la otra ni a la mitad nos llegó”, refiriéndose a la marcha de la Sociedad Civil, yo le respondí: “Es cierto ustedes siempre llenan las plazas, lo malo es que nunca llenan las urnas de votación”.
Pavel Molina Cruz
POLICÍA
Los miembros de la Policía Nacional deben ser apolíticos, para ser neutrales e imparciales y no reprimir ferozmente a la ciudadanía, tal como lo hicieron con la señora Olivia Delgado Flores (el pasado 2 de abril), que estaba haciendo uso de su derecho a protestar contra el pacto, la corrupción y la inconstitucionalidad, basándose en el principio de igualdad.
¿Por qué la Policía no actuó con la misma ferocidad para defender a sus hermanos de institución durante el gobierno del ingeniero Enrique Bolaños, una turba del FSLN atrincherada en el RUCFA, le sacaron el ojo de un morterazo a uno de sus compañeros e hirieron a otro?
¿Por qué no aplicaron la Ley 510 a los manifestantes orteguistas en la Plaza del Fraude el pasado 2 de abril? ¿Será que a los manifestantes de la contramarcha les permiten no respetar la ley?
No caigan en el pasado en el error en que policías y Ejército cayeron, convirtiéndose en defensores de un dictador, pues de ser así conseguirán el repudio del pueblo, a quien se deben.
Cuando en un país está establecido el sistema democrático y el Estado de Derecho, todos los ciudadanos lo respetan o los hacen respetar. Pero cuando la democracia está endeble y asume al poder un ciudadano con intenciones dictatoriales, encontrando un aliado como el PLC arnoldista, que le facilitó el control de todos los poderes del Estado y aún le sigue colaborando, el dictador ordena a los mandos superiores de la Policía, los que a su vez las transmiten a sus súbditos, convirtiéndolos en agresores de la ciudadanía.
Así los verdaderos culpables son el dictador que ordena y los que transmiten sus órdenes.
Luis Solórzano
Granada
RUMBO AL PRECIPICIO
Igual que en 1979 Nicaragua camina de una manera casi segura a su suicidio democrático, todos sabemos lo que nos espera al final del camino, basados en las experiencias anteriores. Daniel Ortega no ha cambiado por lo contrario está peor, más experimentado en traicionar a ese pueblo que una vez creyó en él, esta vez con más elementos gobernando en una supuesta democracia y a su favor como son los poderes del Estado, con una Asamblea sin mucha oposición y con el Ejército que por mucho que su Jefe jure que no tomará acciones contra el pueblo, tampoco las tomará contra su antiguo aliado revolucionario, la Policía ni hablar, sus actos hablan por sí misma.
Así vamos al degolladero tranquilos y serenos, haciendo lo que podemos en nuestras limitaciones, sin ignorar que todo es ilegal, que se viola la Constitución, que los poderes están allí ilegales, los Fiscales de la República no fiscalizan nada, están allí porque la calle está dura, viendo un vídeo que circula por la red Youtube, titulado “Ortega en enero de 2012”, el que invito a ver.
Es aterrador nuestro futuro.Lo que le viene a nuestra sufrida Nicaragua son los mismos tiempos que vivimos en los ochenta, pero con más astucia y determinación, como siguiendo esa consigna de Tomás Borge, “hagamos lo que tengamos que hacer”; y así lo están haciendo, y con la complicidad de los que en el futuro también pagarán por ello.
Roberto Amador N.
LA SEMILLA MÁS IMPORTANTE
Era una vez cuatro semillas de diferentes tipos. Una de ellas era semilla de mango, otra era una de acacia, la tercera era un coco y la última era una pequeña semilla de trigo. Todas las semillas tenían vista al gran bosque de los árboles gigantes por un lado y a la pequeña aldea de los humanos por el otro. En esta aldea se podía ver cómo los pobladores usaban la madera y productos de estos árboles para diferentes bienes. Las cuatro pequeñas semillas aspiraban a llegar a ser los mejores árboles de todos los tiempos y así poder ayudar a la aldea humana.
La primera semilla, la de mango, después de unos años logró crecer y convertirse en el árbol de mango con los frutos más jugosos del bosque. Todos los humanos llegaban a este árbol majestuoso a alimentarse de sus deliciosos y nutritivos mangos. Este árbol aseguró que todas las personas de la aldea siempre tuvieran algo que comer.
La segunda semilla, la de acacia, llegó a ser el árbol más grueso y fuerte de todos. Los habitantes de la aldea acudían a él para protegerse del sol en días acalorados y los pobres para sacar la made