Por fin unas 100 familias salieron de los antiguos escombros para vivir en este nuevo vecindario en Ciudad Sandino. LA PRENSA/ M. LARGAESPADA

Familias de escombros emprenden nueva vida

No hay agua potable ni energía eléctrica en las nuevas viviendas de las 100 familias que por más de 35 años habitaron en cuatro edificios en ruinas de la vieja Managua y que el domingo fueron reubicadas en un proyecto habitacional de interés social conocido como “Villa La Concha”, en el municipio de Ciudad Sandino.

No hay agua potable ni energía eléctrica en las nuevas viviendas de las 100 familias que por más de 35 años habitaron en cuatro edificios en ruinas de la vieja Managua y que el domingo fueron reubicadas en un proyecto habitacional de interés social conocido como “Villa La Concha”, en el municipio de Ciudad Sandino.

A pesar de la carencia de esos servicios básicos, de la resistencia que hubo al comienzo por parte de las familias y en medio de la incomodidad del traslado y ubicación de los enseres en las nuevas viviendas, Verónica de la Cruz López, quien por más de 20 años vivió en uno de los edificios semidestruidos, refirió que empieza una “nueva y mejor vida”.

No obstante comentó que la primera noche en el inmueble fue difícil porque el espacio resulta reducido para su familia conformada por ocho miembros, por lo que a corto plazo dijo que tendrá que “hacer una ranchita” para ampliar la vivienda compuesta por dos cuartos, una pequeña sala, un baño, una cocina y puertas metálicas.

La resistencia de las familias al traslado fue uno de los factores que alargó la demolición de estos escombros, ubicados frente al Ministerio de Gobernación (Mingob) y que serán demolidos durante el próximo mes y medio.

TRAS LA PRIMERA NOCHE

“Estamos contentos en nuestra nueva casa, pero nuestras cositas no alcanzan aquí. Los dos cuartos están totalmente llenos y tuvimos que dormir incómodos en unos colchones en el piso de la sala para poder alcanzar”, dijo Cruz López.

Maritza Zamora Sanders, quien tenía 13 años de habitar en los escombros, comentó que su problema ahora es que su cama de tamaño matrimonial no alcanza en ninguno de los dos cuartos de la vivienda y que no hay espacio para los colchones de los siete miembros de su familia, sin embargo expresó sentirse mejor en ese lugar.

“Aquí afuera se quedó la cama. No cabe en ningún lado de la casa. Pero aunque estemos unos sobre otros, es un lugar mucho mejor porque nos sentimos seguros sin la zozobra de quedar soterrados en esos viejos edificios”, indicó.

Una joven que prefirió el anonimato señaló que hubiese preferido el traslado hasta que las viviendas contaran con los servicios básicos, ya que en el primer amanecer en Villa La Concha debió caminar “unas 20 cuadras” para pedir agua en el barrio aledaño Bella Cruz para poder preparar alimentos y bañar a sus cuatro hijos.

“Nos dijeron que ya hoy nos van a conectar el agua y la luz. Eso es lo único malo hasta el momento porque no podemos estar sin agua. Tenemos niños chiquitos y se nos pueden enfermar”, señaló la mujer.

Todavía no han sido colocadas las tuberías de aguas residuales, pero esta semana iniciaron las instalaciones del sistema de drenaje.

CENSO ESTUDIANTIL

Para poder trasladarse a Managua los nuevos pobladores de Ciudad Sandino deben caminar aproximadamente un kilómetro para abordar las unidades de transporte intermunicipales.

El delegado municipal del Ministerio de Educación en Ciudad Sandino, Rolando Rivas, detalló que a partir de hoy iniciarán un censo estudiantil para ubicar a los escolares provenientes de los escombros en los colegios Bella Cruz y Costa Rica, situados en un sector aledaño.

“Ya tenemos todo organizado. Los alumnos de primaria irán a partir del miércoles al colegio Costa Rica y los de secundaria al colegio Bella Cruz”, refirió.

Una comisión de la delegación del Ministerio de la Familia en Ciudad Sandino realizó ayer un censo de los nuevos pobladores. Una fuente institucional dijo que en los próximos meses será construido un centro infantil comunitario (Cico) en el nuevo vecindario.

DEMOLICIÓN DE VIEJOS EDIFICIOS

Los edificios donde por más de tres décadas vivieron estas familias serán demolidos.

El Ministerio de Transporte e Infraestructura estará a cargo de las tareas de demolición. Se coordinará con el Ejército y el Sistema Nacional de Prevención y Desastres (Sinapred), organizaciones que apoyaron en el traslado de las familias al nuevo barrio, situado en este municipio que está a 13 kilómetros de la capital.

Está previsto que el derrumbe de los antiguos edificios se ejecute en el transcurso de 45 días.

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