El Presidente Alassane Ouattara se reunió hoy con los comandantes de las fuerzas republicanas en el Hotel Golf en Abidján, en Costa de Marfil. LA PRENSA/AP /Rebecca Blackwell

Generales juran lealtad al nuevo presidente en Costa de Marfil

Cinco generales en Costa de Marfil juraron este martes lealtad al nuevo mandatario Alassane Ouattara, un día después de la captura del gobernante saliente, cuya negativa a entregar el poder suscitó una crisis política durante cuatro meses.

ABIYAN /AP

Cinco generales en Costa de Marfil juraron este martes lealtad al nuevo mandatario Alassane Ouattara, un día después de la captura del gobernante saliente, cuya negativa a entregar el poder suscitó una crisis política durante cuatro meses.

El acto de juramento de esos militares otrora contrarios a Ouattara tuvo lugar mientras las fuerzas militares de Francia y Costa de Marfil eliminaban los últimos reductos de efectivos leales al otrora gobernante Laurent Gbagbo.

Patrick Achi, portavoz de Ouattara, confirmó que los generales, que combatieron al lado de Gbagbo hasta la captura de éste ayer lunes, juraron lealtad a Ouattara uno por uno en el lujoso hotel Golf, el cual es utilizado por el nuevo gobernante como oficina.

Gbagbo no reconoció su derrota en los comicios presidenciales de noviembre y se rehusaba a entregar el poder.

Doh Ouattara, integrante del equipo de seguridad en el hotel, dijo que Gbagbo, la esposa y la comitiva de éste, fueron hospedados en una suite en el hotel.

Los oficiales de menor rango que acompañaban a Gbagbo fueron encerrados en el bar del hotel.Un portavoz adjunto de las Naciones Unidas, Farhan Haq, dijo que «contrario a lo consignado en una información previa, Laurent Gbagbo continúa en el hotel Golf en Abiyán. No dio ulteriores explicaciones.

Este martes por la mañana, Haq había dicho que Gbagbo no se encontraba más en el hotel Golf sino en un lugar no revelado afuera de Abiyán.

Se desconoce qué propició la confusión. Poco más de un millón de civiles huyeron de sus casas y una cantidad desconocida de ellos fueron asesinados en la confrontación por el poder entre ambos contrincantes, las cuales se había prolongado cuatro meses.

Durante este tiempo persistió la amenaza de que Costa de Marfil volviera a quedar inmersa en una guerra civil. El país, el mayor productor mundial de cacao, estuvo dividido en dos bandos hace casi una década debido al conflicto armado interno.

En la capital se escuchaban el martes tiroteos esporádicos después que el presidente Alassane Ouattara pidiera a todos los combatientes que depusieran las armas después de la captura de Gbagbo.

Lugareños dijeron que los combates prácticamente habían cesado, aunque todavía se escuchaban algunos disparos.»Después de más de cuatro meses de una crisis postelectoral, marcada por una enorme pérdida de vidas humanas, estamos finalmente en el amanecer de una nueva era de esperanza», dijo Ouattara en su discurso al país a través de la radio y la televisión el lunes por la noche.

Se ha acusado a las fuerzas de Gbagbo de atacar a los opositores con fuego de morteros y ametralladoras. Gbagbo podría verse obligado a responder por los crímenes de sus soldados, pero un juicio internacional amenaza con avivar las divisiones que Ouattara tiene que sanar desde la presidencia.

Ouattara salió al cruce de conjeturas de que Gbagbo sería entregado a la Corte Penal Internacional de La Haya, al decir que los propios marfileños investigarán al ex presidente, su esposa y su séquito. Ouattara pidió a sus seguidores que se abstengan de tomar represalias y anunció su intención de crear una comisión de verdad y reconciliación.

«Se han tomado todas las medidas para garantizar la integridad física del señor Laurent Gbagbo, su esposa y todos los detenidos», dijo. «Recibirán un tratamiento digno y sus derechos serán respetados».

El canciller francés Alain Juppé dijo a la radio France-Info que París «por cierto no dará asilo (a Gbagbo). No compliquemos las cosas». Gbagbo vivió en Francia durante años antes de llegar a la presidencia.

La ex potencia colonial dijo que reducirá su presencia militar en Costa de Marfil, a la que dará 400 millones de euros (580 millones de dólares) en ayuda para restablecer los servicios públicos e impulsar la economía.

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COMENTARIOS

  1. Juan Pueblo
    Hace 15 años

    Lastima que no tenemos un Ejercito Nacional como el de Costa de Marfil… porque cuando Daniel pierda las elecciones no lo va aceptar y se va armar la de San quintin….

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