Derecho y uso de los recursos legales

El rechazo de los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral, a las impugnaciones que fueron presentadas contra la candidatura inconstitucional de Daniel Ortega a una segunda reelección y un tercer período presidencial, no fue ninguna sorpresa. De antemano se sabía que eso era lo que iba a ocurrir.

En realidad, los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral están en esos cargos gracias a un decreto de Daniel Ortega. Ellos están sometidos a los designios y caprichos políticos del caudillo del FSLN, y por lo tanto no se podía esperar más que rechazaran los recursos de impugnación a la candidatura de Ortega que fueron presentados oportunamente.

Sin embargo, el hecho de que ya se sabía o que era fácil prever que la impugnación a la candidatura inconstitucional, ilegal e ilegítima de Daniel Ortega, sería rechazada por los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral, no quiere decir que no se debió haber impugnado o que haya sido una pérdida de tiempo interponer los recursos. En realidad, el escenario más importante de la lucha de la oposición es por ahora el terreno de la legalidad y la denuncia de la injusticia. Es cierto que los instrumentos jurisdiccionales del Estado de Nicaragua han sido pervertidos por la corrupción, la prevaricación y la politización orteguista, y por lo tanto sus titulares no pueden actuar con imparcialidad y equidad, pues estas virtudes derivan de la independencia profesional y de la integridad moral. De las personas que detentan actualmente los cargos de magistrados no se puede esperar que impartan verdadera justicia y reconozcan el derecho a quienes realmente lo tienen. Pero mientras haya posibilidad de acusar y acosar al orteguismo y sus órganos jurisdiccionales, con denuncias y recursos legales, es muy importante y necesario hacerlo.

El recurso legal constituye una de las conquistas democráticas más antiguas e importantes de la humanidad a lo largo de la historia. Viene desde el antiguo Derecho Romano y es el reconocimiento del derecho de las personas naturales y jurídicas a reclamar contra las injusticias, a demandar que se rectifiquen las decisiones judiciales y administrativas incorrectas y a que se restablezcan las garantías y prerrogativas legales de los recurrentes. Y por sobre todas las cosas, el recurso legal es un derecho humano fundamental de las personas, no una dádiva de los gobernantes.

Abstenerse de presentar los recursos e impugnaciones a los abusos de poder, con el pretexto de que de todas maneras serán rechazados, puede parecer una actitud muy digna y radical. Pero de hecho es estéril y favorece a los gobernantes y magistrados autoritarios y corruptos, los cuales se sienten muy a gusto con que no haya ningún cuestionamiento legal ni manifestación pública de inconformidad de los ciudadanos y las organizaciones sociales y políticas que los representan.

Daniel Ortega, gracias al pacto y las componendas con Arnoldo Alemán ha podido concentrar un inmenso y desmedido poder político, económico, institucional, militar y policial. Pero tiene un punto clave de debilidad, además del repudio de la mayoría de los nicaragüenses, cual es la ilegitimidad de su candidatura inconstitucional. Los operadores políticos y jurídicos del orteguismo pueden revestir de falsa legalidad la candidatura de Ortega a la reelección presidencial, que es prohibida por la Constitución. Pero la falsa legalidad de resoluciones judiciales y electorales espurias, no legitima una candidatura que es flagrantemente inconstitucional y la oposición política y la sociedad civil democrática no deben quitar el dedo de esta llaga.

Como ha dicho el eminente constitucionalista nicaragüense, doctor Gabriel Álvarez Argüello, en declaraciones al Diario LA PRENSA que fueron publicadas ayer, la resolución de los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral que ha rechazado la impugnación a la candidatura inconstitucional e ilegítima de Daniel Ortega, tiene que ser impugnada ante los órganos jurisdiccionales establecidos.

“Se debe hacer —aconseja el doctor Álvarez Argüello — por un sentido si usted quiere pedagógico, de utilización de los mecanismos del Estado; por un sentido político, que exprese una opción por la paz, la estabilidad y la democracia de Nicaragua; pero además, por un sentido de precaución jurídica, para que se vayan formando y construyendo los precedentes que permitan eventualmente en el orden internacional, y más adelante en el orden interno, deducir todas las responsabilidades que todas estas actuaciones implican”.

Es decir, que no se debe renunciar al derecho de usar todos los recursos jurídicos ni a la obligación de agotar las instancias legales, para poder escalar la demanda de libertad y justicia y pasar a otras formas de reclamo y de lucha que sean necesarias y posibles.

COMENTARIOS

  1. eugenio
    Hace 15 años

    Eso mismo pienso yo, que no hay que parar la guardia y seguir denunciando a este Dictador Salvaje, que lo que esta haciendo es inconstitucional. Que lo sepa la Comunidad Internacional y denunciarlos por todos los medios aun en el Facebook, una forma gratis de expresar nuestros problemas del pais.

  2. Doug M
    Hace 15 años

    Bien expuesto Don Luis. Las acciones legales deben agotarse para sentar precedente e iniciar las denuncias a nivel internacional. Util el consejo del Dr. Alvarez A.Deben mantenerse marchas populares, protestas relampagos de repudio a ortega, como la del CSE; mantener la presion popular sobre el regimen, si eso no es suficiente la Rebelion Popular se justifica.»CUANDOALGO O TODO EL SISTEMA FUNCIONA MAL, EL INDIVIDUO TIENE DERECHO Y LA RESPONSABILIDAD DE DESOBEDECER Y REBELARSE» Henry D. Thoureau

  3. Carlos Duran Pallavicini
    Hace 15 años

    . El martes 5 de abril 2011 escuchamos decir en la televisión a un embajador de los estados unidos de norte América, Robert Collihan, Embajador de los EEUU….” Estoy harto”, dijo al periodista del canal cuatro, Giovanni Loaisiga… este a una pregunta del periodista se mostro molesto. Mostro su verdadero rostro. Como un prepotente embajador yanqui. Un halcón negro del Negro Ponte… Hay un libro titulado “ Terrorismo de Estado”, lo recomiendo leer para conocer al águila imperial m

  4. Carlos Duran Pallavicini
    Hace 15 años

    . Esos alumnos de esa escuelita americana… desarrollaron la corrupción y les robaron la cartera a sus maestros gringos. Le robaron al fisco de los Estados Unidos. Ese embajador Yanqui, no encuentra un líder natural y limpio, sin mancha en esa clase de politiqueros que solo han vivido a dispensa de la mentira y que no producen nada para llevarse a la boca, pero solo vomitan el jugo gástrico de sus borracheras y maldiciones. Son las mismas caras que maldicen, que son los dueños de las tierra

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