Los recursos del acuerdo petrolero con Venezuela amasados por el Gobierno del Presidente de la República, Daniel Ortega, al margen del Presupuesto General de la República, totalizan 1,599.9 millones de dólares desde que asumió el poder en enero del 2007, al agregarse los 511 millones de dólares que recibió el año pasado, según un reporte divulgado ayer por el Banco Central de Nicaragua (BCN).
El ente emisor finalmente publicó el Sexto Informe de Cooperación Oficial Externa 2010, en el marco de los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
“Encontramos, de nuevo, solo montos globales, absolutamente incomprobables, bajo títulos muy genéricos, igual que en los informes pasados”, valoró el economista Adolfo Acevedo.
El reporte oficial indica que de los 511 millones de dólares que totalizaron los flujos de la cooperación venezolana el año pasado, 337 millones corresponden a la factura petrolera del Acuerdo de Cooperación Energética Petrocaribe, 163 millones correspondieron a “líneas de financiamiento” para Alba-Caruna y los 11 millones restantes a “Inversión Extrajera Directa”.
MILLONES DISPONIBLES Y PAÍS CON NECESIDADES
Pero del total de esos recursos, se habla de “disponibilidades” por 51.1 millones de dólares de cooperación petrolera y 111.1 millones de dólares de cooperación bilateral, sobre cuyos usos futuros no se menciona nada, en especial en el contexto del actual año electoral con Ortega como candidato ilegal.
Además, por qué el Gobierno no utiliza estos recursos para responder a los pedidos de aumentos salariales de los maestros; a la demanda de los jubilados de tener una pensión reducida porque no cumplieron las 750 semanas de cotizaciones al Seguro Social; o para mejorar la infraestructura educativa y de salud.
También se podrían usar para rehabilitar la carretera Nejapa-Izapa de 58 kilómetros, la cual iba a ser construida con fondos de la Cuenta Reto del Milenio, financiada por Estados Unidos, pero que debido al fraude electoral de las municipales del 2008 decidió suspender el financiamiento por 62 millones de dólares. Ortega dijo que la vía sería construida con lo que llamó Fondo Alba Solidaria, promesa que no ha cumplido.
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Acevedo hizo ver que, con el informe del BCN, “es obvio que nadie puede comprobar estas cifras globales. (No hay) nada de listado detallado de cada uno de los proyectos financiados, ni información especifica sobre los mismos, ni manera alguna de verificar esta información”.
“GENEROSO PRESIDENTE”
A juicio de Acevedo “lo único novedoso del Informe 2010 es que ahora aparecen separadas la cooperación petrolera (el crédito de la factura petrolera) y lo que el BCN denomina “crédito bilateral”, dirigido a Alba-Caruna por 163 millones de dólares, a una tasa de interés de dos por ciento anual, a cinco años de plazo, con uno de gracia.
Parte del “crédito bilateral” que recibió Alba-Caruna solo se utilizó el año pasado para pagar el subsidio al transporte, el “Bono Solidario” para 140,000 empleados públicos y el “bono” para más de 3,000 adultos mayores, quedando una “disponibilidad” de 111.1 millones de dólares.

“Es interesante hacer notar que los montos del “bono salarial” y a los adultos mayores perfectamente pudieron ser cubiertos por la sobrerrecaudación de nuestros impuestos e incorporados de manera permanente al presupuesto, sin que su entrega dependa de la elección o reelección de nadie. Pero existe el empeño en hacer aparecer como si su existencia dependiese, exclusivamente, de la generosidad del Presidente de la República, Daniel Ortega”, subrayó Acevedo.
En resumen “la verdadera utilización” de la cooperación venezolana “seguirá siendo un completo misterio”, pues en el informe del BCN “lo que aparecen son montos globales incomprobables”, reiteró.
ENUNCIADOS DE PROYECTOS
Según el BCN, los recursos de los componentes de cooperación petrolera (factura petrolera) y la cooperación bilateral estuvieron orientados hacia la realización de proyectos sociales por 129 millones de dólares y proyectos socioproductivos por 208 millones.
Sin embargo, a diferencia de la cooperación tradicional de otros países, no se señalan obras específicas ni departamentos, municipios o comunidades en donde se realizaron.
El informe se limita a enumerar, por ejemplo, proyectos sociales en asistencia humanitaria, infraestructura urbana, educación y recreación e incluso, de “otros proyectos”.
Con respecto a proyectos productivos, expone una lista denominada financiamientos para soberanía energética, transporte terrestre y marítimo, desarrollo del comercio justo, producción agropecuaria y forestal y nuevamente de “otros proyectos”.
En contraste en las demás fuentes de cooperación tradicional, tanto bilaterales (de países) como multilaterales (de organismos), se encuentra una lista detallada de cada uno de los proyectos financiados.
Un ejemplo de ello son los 31 millones de dólares de la cooperación de España, que da cuenta de obras específicas, como de salud, agua y seguridad, en ciudades como Bluefields, Masaya, Granada, San Juan del Sur y Boaco.
La cooperación venezolana total recibida en 2010 fue 68 millones de dólares mayor que la registrada en 2009, en parte ligado al incremento de la factura petrolera procedente de Venezuela, por efecto de mayores precios (29.4 por ciento), así como por mayores desembolsos de líneas de crédito bilateral, las que compensaron los menores flujos de inversión extranjera.
El BCN aclaró que los datos de la cooperación venezolana provienen de Albanisa y Alba-Caruna, que precisamente manejan los recursos generados por el Acuerdo Petrocaribe suscrito por Ortega y su par venezolano, Hugo Chávez, el 11 de enero del 2007 en Managua.
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