Más de 5,000 personas que habitan en la zona del corredor seco, al norte del país, están comiendo menos raciones de comida al día. Si esta situación persiste, en los próximos meses podrían comenzar a pasar hambre, ya que agotaron sus reservas y no tienen semillas para sembrar.
Un estudio elaborado por el organismo Acción contra el Hambre indica que cientos de personas, asentadas en municipios que pertenecen a departamentos como Madriz, Nueva Segovia, Estelí y Matagalpa, están comiendo los tres tiempos, pero las raciones que están recibiendo son cada vez más pequeñas.
El informe, que se creó a partir de varias giras de campo por las zonas afectadas, afirma que en sitios como Las Sabanas, Cusmapa, Macuelizo, Totogalpa y San Juan de Limay las “familias han disminuido en más del 60 por ciento la cantidad de alimentos que preparan para su comida diaria”.
CASI NO COMEN FRIJOL
Actualmente cocinan media libra de maíz por persona al día, cuando en situaciones normales se consume alrededor de una libra por persona”, revela el informe.
También señala que el frijol prácticamente ha desaparecido de la dieta de las familias que habitan en el corredor seco.
Ramón Guevara, de Acción contra el Hambre, dijo que están preocupados por esta situación, ya que esperaban algo similar en esas zonas, pero a mediados de año y no en esta temporada, por lo que temen que miles de personas comiencen a pasar hambre.
“Nos encontramos que no solo están reduciendo las raciones, sino que prácticamente compran todos los días lo que se van a comer”, explicó Guevara.
SI LLUEVE, MALO; SI NO LLUEVE, TAMBIÉN
Para el funcionario de este organismo, la situación en la que se encuentran estas personas se debe en parte a que no lograron recuperar lo que sembraron durante la postrera del año pasado.
“Lo que pasa es que en la zona del corredor seco no hay apante, entonces con ellos sucedió que durante la postrera primero hubo demasiada lluvia y después, sequía”, indicó Guevara.
En el municipio de San José de Cusmapa, en Madriz, el informe detalla que se perdió el 90 por ciento de las 1,300 manzanas de frijoles que se sembraron debido al exceso de lluvias. Mientras que en Macuelizo, en Nueva Segovia, se perdió el 70 por ciento de las 1,895 manzanas de frijol plantado.
En lugares como El Tuma-La Dalia, en Matagalpa; el Triángulo Minero y Waspam, la cosecha se perdió porque no llovió lo suficiente.
Otro factor que también habría contribuido a la escasez de alimentos es que se cosechó poco.
Es decir, se sacaron menos quintales por manzana.
De acuerdo al organismo, en el caso del frijol, de producir 14 quintales por manzana, disminuyó a dos quintales.
En el caso del maíz, los rendimientos pasaron de 12 quintales por manzana a siete.
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