Decenas de manifestantes salieron a las calles para exigir la renuncia del presidente yemení, Alí Abdalá Salé, en Taiz, Yemen, este miércoles. LA PRENSA AP/ Lente Yemen

Protestas y huelga general paralizan el sur de Yemen

Decenas de miles de personas desafiaron este miércoles la violenta represión del gobierno de Yemen, al salir a las calles de la segunda ciudad del país en una nueva protesta contra el presidente Alí Abdalá Salé.

Por Ahmed Al-Haj

SANAA/AP

Decenas de miles de personas desafiaron este miércoles la violenta represión del gobierno de Yemen, al salir a las calles de la segunda ciudad del país en una nueva protesta contra el presidente Alí Abdalá Salé.

Dos grupos de manifestantes convergieron en el centro de la ciudad donde una huelga general cerró comercios y bancos en lo que los activistas calificaron como «El tsunami de Taiz» y que fue la mayor demostración allí hasta la fecha.

Más de 120 personas han muerto a manos de la represión desde que comenzaron las protestas en Yemen el 11 de febrero para reclamar la salida del presidente Alí Abdulá Salé, siguiendo el ejemplo de Túnez, Egipto y otras naciones. Por lo menos 16 murieron el lunes cuando las fuerzas del gobierno abrieron fuego sobre los manifestantes en Taiz.

El número creciente de víctimas ha contribuido a la indignación pública contra el gobierno y ha movilizado a más manifestantes en el país árabe más pobre.

Escaso de alimentos, agua y petróleo, Yemen se ve convulsionado por una rebelión tribal en el norte, un movimiento separatista en el sur y la presencia de un grupo afiliado con Al-Qaeda en la zona montañosa remota. Salé ha sido un aliado de Estados Unidos en la lucha contra Al-Qaeda, pero hay indicios de que está perdiendo el apoyo estadounidense.

El gobierno central de Yemen, con Salé en el poder desde hace 30 años, es débil y depende del apoyo de tribus poderosas. Se le considera empañado por la corrupción.

«La gente no aceptará sino su partida», afirmó el activista Boushra al-Moqtari y añadió que los manifestantes volvieron a las calles «en desafío a las amenazas del régimen».

En varias ciudades en Yemen se han levantado «campamentos de protesta» permanentes en las plazas principales, imitando las protestas pasivas de la Plaza Tahrir, en El Cairo, que contribuyeron al derrocamiento del presidente egipcio en febrero. El viernes, cientos de miles se manifestaron contra Salé en todo el país.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí