Eran las 5:30 p.m. del domingo cuando Manuel Antonio Aguirre Sevilla, de 37 años, técnico en reparación de electrodomésticos, salió de su casa para atender a uno de sus clientes, quien vive a unas cuadras de su vivienda, en el barrio Villa Venezuela, sin imaginarse que tras una discusión perdería la vida.
Según la Policía del Distrito Siete, Aguirre llegó a la casa de Jerlan Daneis Suárez Úbeda, de 36 años, para saber si necesitaría de sus servicios, pero se desarrolló una discusión entre ambos por la reparación de un televisor.
Suárez comenzó a reclamar a Aguirre por trabajos viejos que este último le había hecho, por los cuales estaba inconforme.
Aguirre en medio de la acalorada discusión le pegó un golpe en el pecho a su victimario, este armado de un tubo le dio en la frente y luego lo arrastró hasta una puerta (donde pegó la cabeza de Aguirre), muriendo de forma instantánea. Según reportes policiales, la víctima quedó tirada en la calle.
Según el dictamen del Médico forense, don Manuel Antonio Aguirre murió de una hemorragia masiva.
La esposa de la víctima se encuentra desconsolada, porque queda sola junto a sus dos niños de 10 años y 11 años.
POR INDISCIPLINADO
Según información de algunos vecinos del barrio Villa Venezuela, Suárez había sido deportado de Estados Unidos hace seis meses por comportamientos negativos contra la justicia.
El presunto homicida alquilaba una casa donde tenía un alquiler de juegos de video, en el mismo barrio de la víctima, y casi nadie lo conocía por su nombre, sino por su alias, “El Deportado”.
Por el trabajo efectivo de inteligencia de la delegación siete, horas después del crimen capturaron a Jerlan Daneis Suárez Úbeda, quien se encuentra en las celdas preventivas.
Los familiares del ahora occiso pidieron a la Policía que no deje en libertad al presunto autor del crimen, al que califican como peligroso.
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