La danza de los millones de Ortega empieza con la firma del protocolo de un acuerdo petrolero entre el exalcalde de Managua, Dionisio Marenco, en ese tiempo presidente de Amunic y el gobierno de Venezuela en abril de 2006. Al adquirir la presidencia Daniel Ortega, también asumió los compromisos con Chávez. En marzo de 2007 firmó los primeros acuerdos y se adhirió a la Alternativa Bolivariana para las Américas, pilar fundamental de la política exterior del dictador venezolano.
En alocución sobre estos convenios Ortega dijo: “Damos la bienvenida en nombre de los campesinos, de las campesinas, de los hermanos de las cooperativas del pueblo nicaragüense, al hermano presidente Hugo Chávez a este acto de solidaridad, que es parte ya del Alba de Oro, como decía Rubén Darío. Es decir, el Alba que va a traer justicia, que va a traer beneficios a los campesinos, a los trabajadores, a los pobres, a todo el pueblo nicaragüense”.
Y se creó Albanisa, con ella el emporio económico más importante de Nicaragua, la familia Ortega-Murillo hizo su debut en el club de los multimillonarios de Centroamérica. La creación de Albanisa y las Albitas, trajo consigo una serie de ardides orteguistas con encajes legales para apoderarse de los centros de almacenamiento de combustible. Los almacenes de la ESSO fueron embargados por la Dirección General de Aduanas por presunta evasión de impuestos, en realidad Ortega necesita los tanques de depósito de combustible y la refinería de esta para almacenar y procesar los millones de barriles de petróleo enviados al año por Chávez.
También Ortega necesitaba entrar al negocio de la venta de combustibles, por esa razón aún vemos proliferar las gasolineras de Petronic en todo el país. Con la llegada de 32 plantas generadoras de energía eléctrica enviadas por Chávez, Ortega ingresa al negocio de vender energía a las distribuidoras. Al mejor estilo mafioso, Ortega empezó criticando, amenazando y agrediendo a Unión Fenosa, por medio de su ministro de energía Mario Rappaccioli, un cable de EFE define con claridad la situación donde Rappaccioli dice que el principal obstáculo para llegar a un acuerdo es la conciliación de deudas. Unión Fenosa decía que el Gobierno le debía 60 millones de dólares de déficit de tarifas acumuladas y el Gobierno reclamaba a Unión Fenosa 70 millones de dólares por el suministro de energía de Hidrogesa y Gecsa. Al final el Gobierno adquirió el 16 por ciento de las acciones de Unión Fenosa.
Con esta descripción queda claro de dónde salen los cienes de millones de Ortega, aún falta por señalar los tres bancos privados que utiliza para depositar y mover esa enorme masa monetaria en el país. Ortega es el principal vendedor de petróleo de Nicaragua, vende a privados y propios, caso Petronic, produce energía eléctrica a quien el mismo se autovende el combustible, tiene el 16 por ciento de las acciones de la principal distribuidora eléctrica y controla todos los entes reguladores. Pocos caudillos en la historia han acumulado tanto poder en tan poco tiempo, mientras sus pueblos se mueren literalmente de hambre. Considerando la actual situación, es ridículo pensar que se irá del poder en 2012. Pero de algo puede estar seguro Daniel Ortega y es que se puede ir tranquilo a disfrutar sus millones o le espera el triste final de todo dictador: salir corriendo por la puerta trasera.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A