Las voces señalando los abusos del presidente Daniel Ortega contra la Constitución y la población van en aumento, pero la oposición se limita a denunciar. Son pocas o nulas las acciones concretas para evitarlos.
Existen centenas de organizaciones de la sociedad civil (OSC), aunque solo algunas hacen “acciones para hacer sentir el rechazo del pueblo a los atropellos del presidente” y acusar a partidos de oposición de acomodarse para resguardar intereses personales y partidarios, dicen quienes suelen protestar.
En cambio, dirigentes de partidos acusan a las OSC de “imponer un discurso civilista” y querer que todo se haga “conforme la ley”, y entre los partidos se tachan unos a otros por no asumir el rol que les toca.
“Ellos son los civilistas y eso solo beneficia a Ortega que hace todo lo contrario… El que crea que a pañuelazos o quejándonos va a bajar al Frente (Sandinista), está equivocado”, dijo Enrique Quiñónez, candidato presidencial de la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) al criticar a la sociedad civil.
Para Quiñónez, con excepción de ALN que eligió la derrota electoral como método infalible para frenar a Ortega, el resto de partidos “no hace nada” porque no han sido capaces de crear la estrategia adecuada y porque “hay intereses personales, cobardía disfrazada con civilismo, o están pensando en el 2016”, cuando habrá elecciones presidenciales, después de las de 2011.
Eliseo Núñez Morales, jefe de campaña de la Alianza Partido Liberal Independiente (PLI), reconoce que para frenar la aspiración reeleccionista de Ortega “es sumamente necesaria” la protesta en la calle.
Pero estima que promoverla, como partido, sería “oportunismo porque el esfuerzo tiene que ser en conjunto con la sociedad civil”.
“EL PROBLEMA ES EL ARREGLO DE ALEMÁN”
Dijo que el PLI apoyará todos los esfuerzos que promueva la sociedad civil y aprovechó para señalar que el expresidente Arnoldo Alemán y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) son los que están “pasivos”, ya que “nada de esto (abusos) sería posible” si no existiera un “arreglo” entre el PLC y el gobernante Frente Sandinista (FSLN).

El vicepresidente del PLC, Wilfredo Navarro, quien considera que Alemán “está jugando su papel y la historia lo juzgará”, acusa a las OSC de querer “cambiar el país” con “conferencias de prensa y seminarios” y sin “arriesgar nada”, mientras el PLC está en la calle “con protestas masivas”.
REJUDIN: “DAMOS LA CARA”
Jairo Contreras, de la Resistencia Juvenil por la Dignidad Nacional (Rejudin), manifestó que “nadie puede negar que damos la cara en nombre de la sociedad civil”, y atribuye el poco apoyo que reciben sus protestas al “temor” a los grupos de choque del gobierno.
Contreras critica que mientras los partidos “que están amarrados con Ortega”, y algunas organizaciones de la sociedad civil, permanecen en sus “cómodas oficinas”, organizaciones que no tienen “ni siquiera un local” están dando la batalla.
Para el líder juvenil, la inscripción de cuatro fórmulas presidenciales opositoras es otra muestra del “arreglo” de los políticos que, conscientes que separados no ganan, van a competir de esa forma para garantizar sus “intereses personales y cuotas de poder”.
Darling Munguía, de la Plataforma Nacional Juvenil, considera que la crisis económica también influye porque los jóvenes muchas veces tienen deseos de participar pero no cuentan con recursos para movilizarse. “El ahogamiento económico es una estrategia del gobierno para desmovilizar a la población”, afirmó.

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